domingo, 21 de febrero de 2010

Simple educación

Ya no sé si me quieres. O si esto
(el vivir cada día y compartir
la cama y la hipoteca
o algún beso al cruzarnos)
es producto del tedio y la rutina.

Tampoco sé muy bien si es que las cosas
hubieran ido de forma muy distinta
en el caso improbable de que otra
me hubiera recogido entre sus brazos.
Nos quedará esta duda para siempre.

Y he de confesarte que tampoco
importa demasiado
cuando descubres, al fin, que eso es la vida,
una equivocación o alguna apuesta
que pierdes o que pierde alguien al lado.

Así que, mientras tanto, me acostumbro.
Recuerdo algún instante
de amor loco y pasajero. Nos besamos
sábados y domingos. En el fondo
se trata de intentar ser educado
y no perder jamás la compostura
de quien vive
en una casa ajena y compartida.

viernes, 19 de febrero de 2010

Nuevo articulo

Pues, nada. Que teneis nuevo artículo en www.diarioabierto.es "El clítoris y los nobles venidos a menos". Ya me diréis.

jueves, 18 de febrero de 2010

Concierto por Haiti

Prefiero poner exactamente las palabras que Manuel Cuesta ha incluido en su blog. Enhorabuena a todos. Hoy, os recuerdo que está en La Clave Antonio de Pinto, a las 22.00 horas.

"En primer lugar gracias por acudir a LA CLAVE este miércoles frío y húmedo, por marcar la diferencia y ser una de las personas dispuestas a colaborar por una buena causa. Disfruté mucho con la actuación de anoche, además vinieron a arroparnos dos invitados especiales: Pablo Sciuto y Alberto Ballesteros. Fueron dos horas de concierto muy intensas y emocionantes.

Los responsables del Programa Mundial de Alimentos en Madrid me han confirmado ya los ingresos de la Fila 0, así que ya os puedo confirmar los datos globales de la recaudación. La organización ha prometido facilitarme un documento con el justificante de la donación. Como os dije en su día, lo escanearé y lo publicaré en este Blog.

Anoche se vendieron:

41 Entradas a 6€ = 246€
5 camisetas a 5€ = 25€
7 Discos a 10€ = 70€
2 Bandoleras a 5€ = 10€

TOTAL RECAUDACIÓN Actuación LA CLAVE 17/02/2009 351€

RECAUDACIÓN FILA 0: 73€

TOTAL RECAUDACIÓN DE ESTA INICIATIVA: 424€
Un fuerte abrazo, especialmente, uno muy cálido a todos los que anoche iluminasteis la sala con vuestra presencia".


A lo mejor a alguno le parece que es poco. A mí, la verdad, me parece muchísimo.

martes, 16 de febrero de 2010

Manuel Cuesta y Antonio de Pinto



Esta semana La Clave, Calatrava, 6, hace doblete y se convierte en el -estoy seguro- corazón de la canción de autor. Dos cantautores extraordinarios nos mostrarán su música y su poesía. Sabéis cuál es mi opinión y mi admiración por ellos. Sólo recordaros cuándo cantan:

Manuel Cuesta, el día 17, a las 22 horas. Por una noble causa: Haití. Ahora que los medios de comunicación empiezan a olvidar el sufrimiento, Manuel Cuesta quiere hacer un concierto en el que todo la recaudado (incluidos los discos y camisetas) vaya a paliar, aunque sea un poquito, el dolor de aquel país. Todo se ingresará en la cuenta del Programa Mundial de Alimentos (WFP. Hay también una fila cero. Cada uno puede ingresar los 6 euros que vale la entrada en la cuenta del BBVA para Haiti, poniendo Concierto solidario Manuel Cuesta.


El día 18 a las 22 horas, canta Antonio de Pinto, que presenta su disco "En mi rincón". De Antonio, decir que lo conozco hace años, cuando andaba con Ismael cantando en Los Juglares y pòr ahí. Que siempre me pareció un cantautor de una personalidad firme y tierna. Que sus letran son pura pòesía y su música te arrastra por los barrios de Madrid, te revuelvaca el corazón por las esquinas.

No dejéis de ir.

lunes, 15 de febrero de 2010

Princesas

Viven cada mañana un mañana imposible.
Y tienen en sus ojos el sueño de los lunes.
Esa extraña certeza de que el mundo se acaba
en el instante mismo en que suben al metro.

Resuena en sus oídos una canción que cuenta
el amor que no tienen ni esperan, ni siquiera
saben si existirá más allá de los sábados,
cuando el mundo es el mundo más real y más mágico.

Aprietan la carpeta y recuerdan un beso.
En sus pechos, memoria del calor de unos labios,
la dulce pesadilla de intuir que la vida
se pasa como el rayo y como el rayo hiere.

No hay camino que pueda llegar hasta la próxima
estación donde espera otro día sin nada.
Porque todo es pasado sin que ellas lo sepan.
Y el futuro es tan sólo el examen del martes.

Pero, de vez en cuando, sonríen y suspiran.
Y les llega, de pronto, lo mismo que un chispazo,
la feliz sensación de vivir en planetas
de corderos y rosas que deben cuidar siempre.

Y se sienten Princesas que se llevan los pájaros
a otros mundos distintos donde el amor espera.

lunes, 8 de febrero de 2010

Elegía para un perro callejero

Nunca supo estar sólo. Y era como
si algo de humanidad hubiera entrado
en su corazón de perro callejero.
Por eso convertía en una fiesta
tu regreso a la casa. Eras el héroe
que vuelve derrotado y que recibe
atropellos, jadeos y ladridos,
claros clarines y los truenos de oro.

Frustrado cazador. Jamás lograba
presa alguna, por más que se recuerde
el día que cogió, siendo cachorro,
un jabatillo que, probablemente,
fue a chocar con él sin darse cuenta.
Tenía ese aire tímido y miedoso
del perro que ha sufrido golpes y hambre.
Y la mirada triste y cariñosa.

Sé que no hay cielo ni para los hombres.
Pero tal vez, Hadock, haya dioses
que cuiden de los perros cuando mueren.
Y, bien pensado, tampoco importa mucho.
Porque sabemos que tú seguirás vivo
mientras nos acordemos de tu nombre.
Y revivamos las noches en que era
la soledad más corta y apacible
si estabas tú a los pies, callado y quieto.

Vamos, Hadock, que el campo nos espera.
Hoy correrás entre los encinares.
Y cazarás por fin entre los sueños.

jueves, 4 de febrero de 2010

Alfonso del Valle en Clamores y nuevo artículo


Esta noche presenta su NUEVO DISCO en la Sala Clamores (Madrid. Alburquerque, 14), Alfonso del Valle, será a las 21:30 de la noche. Presenta "ROBINSON DE LOS BARES DEL SUR". Con él va a venir toda su banda, nada más y nada menos que 7 músicos que le darán más cuerpo, si cabe, a las canciones.

He escuchado el disco que me regaló el propio Alfonso. Es un disco lleno de ternura, de humor, de belleza y de buena música. Un suspiro del Sur, tierno y caliente, amoroso y dulce, con la fuerza, sin embargo, que tienen las canciones de Alfonso, de una tremenda belleza. Son canciones susurradas, paladeadas. Con la suavidad rota por la sorpresa, el guiño inesperado, de sus letras.

No dejéis de ir. Os aseguro que vais a reir, a suspirar y a enamoraros. Y sobre todo, a disfrutar. Tal como están las cosas, con la que está cayendo, todos nos merecemos esos momentos que nos da Alfonso del Valle.

Y otra cosa: Podeis leer nuevo artículo mío sobre pensiones en www.diarioabierto.es

miércoles, 3 de febrero de 2010

Soldados

Miraba ayer en la tele las imágenes del soldado muerto en Afganistan. John Felipe Romero. Era colombiano. No es el primer soldado inmigrante que muere en estas misiones del ejército español.

Ahora John Felipe Romero es un héroe. Nunca sabremos si se alistó en las Fuerzas Armadas para evitar ser repatriado, para buscar un sueldo, para hacerse un hueco en un país que sólo necesita a los inmigrantes cuando las cosas van bien o para que vayan a jugarse la vida en zonas de guerra.

Nunca sabremos si John Felipe Romero, colombiano, no hubiera preferido trabajar en una oficina, en la construcción o en el campo. Nunca lo sabremos, porque Jhon Felipe Romero ha muerto en nombre de un país que no es el suyo, de un país que para a su gente en la frontera, les devuelve a casa, les considera ilegales.

Acabo de terminar un hermoso libro. "Neruda y España". En los últimos capítulos se narra el éxodo de los españoles vencidos en la Guerra Civil hacia Chile, hacia México, hacia Argentina. Cuando el Winnipeg, el buque que contrató Pablo Neruda y llevó 2.000 españoles a Chile, llegó a aquellas tierras, las escenas del cariño con que fueron recibidos me hacían sentir un nudo en la gargante. La generosidad de la gente, la entrega, el sacrificio del pueblo chileno, del pueblo argentino, con dificultades con su propio gobierno, son conmovedoras.

Se relata una escena tremenda. Una niña de ocho o nueve años, al ver la tierra chilena le dice a su madre: "Mamá, estábamos en Madrid y nos echaron. Nos fuimos a Valencia, y nos echaron a Francia. Cuando nos echaron de Francia, vinimos a Chile. ¿Adónde iremos cuando nos echen de Chile?".

Pero de Chile nunca les echaron. De España sí les echaríamos ahora.

lunes, 1 de febrero de 2010

Depresión

Y un día, así, de pronto
el amor para siempre se convierte
en rutina y en tedio. Y hasta incluso
el roce da a los besos
un ligero sabor a indiferencia.

Algunas veces
el odio se agazapa en el abrazo,
en la cama ocupada,
en esas toses tan lejanas y ajenas.
El amor ya no es volverse loco,
Ni es el licor más suave la saliva
bebida de su boca.

Ya no es fácil
resistir el empuje de los años.
Soportar el cansancio
de días parecidos,
el sudor de los cuerpos. Y nos llega
el dolor cotidiano de saberse
tan solo como el mundo.

Entonces, en la noche, uno quisiera
morir por un instante, pero lejos
del cuerpo que nos ata
el pobre cuerpo
que fuera hace mil años la esperanza,
el único universo
donde rendir la vida.

Y nos dormimos
sabiendo que ya nada ha de salvarnos.
Ni habrá un eterno amor
como el de entonces,
que nunca lo tuvimos,
ni siquiera en los sueños más hermosos.


Otra versión de lo mismo

No hay amor más intenso que el que vive
en el verso inventado, en el que hacemos
con trozos de recuerdo y de palabras.
En el que el cuerpo es cálido y muy joven.

No hay amor más real que el que no existe
fuera del juego inútil de las sílabas.
Ese que dibujamos en el borde más frío
de una copa de cóctel que nunca nos bebimos
ni a su lado ni en bares donde jamás estuvo.

Así que esos recuerdos de una vida imposible,
esos dientes que diera media vida, por cierto,
con tal de que una vez, alguna noche hubieran
desgarrado mis labios, ese pecho de nube
son tan solo palabras pulcramente ordenadas.
Un anhelo de vida, de hermosura soñada.

Por eso, en este instante, cuesta poco trabajo
decir que ella me ama y que yo la recuerdo,
cuando es largo el camino hacia bocas ajenas
y siento que no puedo traer a la memoria
cómo era -dios mío- el calor de su sexo,
y cómo era su pelo y cuál era su nombre.

Maldita sea la hora en que me llega exacta
la certeza de que ella me espera en algún lado.