lunes, 31 de mayo de 2010

Mujeres esperan, junto a mí, el autobús

Hablan de su marido y de sus hijos.
Y dicen: “mi marido” y “mi “Isabel”
o “mi Pedro” con ese
sentido de propiedad que sólo tienen
los que nada poseen salvo la sangre.
Y, luego, también dicen “mi señora”.
Y no dicen “mi casa”. Sólo dicen
“la casa donde estoy” y donde limpian
tres veces por semana.
Cada mañana se juntan y los lunes
hablan de la comida del domingo,
de los nietos
y del marido en paro ya va para tres años.

No cumplen con la ley antitabaco
y devoran, ausentes, cigarrillos y sueños,
y, a veces, reconocen que es un asco la vida
y que les duelen
las piernas y las almas. Y dan gracias
porque, al cabo, hay trabajo y así pueden
tirar con la hipoteca de los hijos.

No entienden de políticas, mas saben
que la vida es difícil y su Pedro
no estudia y nada encuentra.
Y ella le da a escondidas algunos euros todos
los sábados, que el chico
también tiene derecho a salir por las noches.
Y las demás asienten
y luego callan. Piensan
en el día tan largo que las espera ahora.
en esa casa ajena. Hasta que una murmura:
"No sé por qué los pobres
tenemos que limpiar tanta riqueza,
sin que podamos, coño, ni tocarla".
Y ríen todas y dicen: "Es la vida".
Y se dicen adiós hasta mañana.

martes, 25 de mayo de 2010

Nuevo libro



Acaba de salir a la venta mi nuevo libro de poemas La Blancura de la Ballena con prólogo del gran Pablo Guerrero y editado por Exlibris Ediciones y Pequod Compañía Librera.

Haremos alguna presentación, como en los anteriores, para vernos y charlar. Hasta entonces os dejo como siempre la dirección donde lo podeis comprar, si es que os apetece: en la propia editorial www.exlibrisediciones.com y en mi librero habitual: Librería Méndez, calle Mayor, 18, en Madrid.

En unos días se distribuirá más ampliamente. Ni que decir tiene que estoy contento. La edición es muy cuidada, como siempre hace Exlibris. Y de los poemas, ¿qué voy a decir?

Un beso a todos.

lunes, 24 de mayo de 2010

Carta

Hoy te escribo esta carta y no sé qué decirte.
Tal vez que todavía
tu nombre me palpita
exactamente al lado de la palabra siempre.

O quizás que te echo de menos y me canso
cuando busco tu risa
por calles y relojes,
y parece que todo es como un beso largo.

Que sepas que aún, de noche,
en la alta madrugada,
me viene tu recuerdo, la redondez del pecho,
cuando mi mano
era la más exacta brújula.

Y que no sé si esto es amor o tan sólo
empeñarse en vivir en tu cuerpo y el mío
esa historia pequeña
de los grandes amores.

Por la presente quiero
decirte que los días
transcurren lentamente
y que me siento triste
en viejos aeropuertos y en las nuevas pasiones.

Al recibo de ésta, contéstame con besos
a pagar en destino.
Pero que nunca vuelva
con ese sello triste que ponen en las cartas:
dirección desconocida.

viernes, 21 de mayo de 2010

¿Para cuándo las grandes fortunas?

Me tragué ayer la rueda de Prensa posterior al consejo de Ministros. Tenía la esperanza -uno no aprende nunca- de escuchar las medidas que José Luis Rodríguez zapatero había anunciado para las rentas altas y las grandes fortunas.

No salió ni una. Las únicas medidas fueran las ya conocidas, las que echan sobre la espalda de los más desprotegidos, de los más débiles, todo el esfuerzo: pensionistas, dependientes, funcionarios.

Con los funcionarios podemos hacer chistes, pero habrá que reconocer que tienen un salario escaso y que se les ha metido por primera vez la mano en el bolsillo. porque no es que se congele su sueldo, es que se les rebaja. Y se miente. Dicen que del 0,7% al 8%. Más el aumento que habían firmado, más la inflación de cada año.

De los pensionistas, ya digo. Ayer, cuando insistentemente se les pedía a las dos vicepresidentas que dijeran cuándo iba a poner el impuesto sobre las grandes fortunas,contestaban lo mismo: que el gobierno había tomado medidas que gravaban más a los más ricos y ponían como ejemplo lo que habían hecho con los funcionarios. Pero es que ¿quieren ustedes decir que los funcionarios son ricos?

Fue patético. Porque no hubo forma de sacarlas de ahí. No es ahora el momento de hablar de ello. Y los periodistas volvían a preguntar: ¿Y cuando será el momento? Y ellas volvían a hablar de los funcionarios. Todo muy sonrientes y presentándose como víctimas, hablando del inmenso dolor que les había causado tomar estas medidas.

Ni un gesto de autocrítica, ni una palabra de humildad. No entendemos nada y somos como un niño que lloramos cuando se nos lava, debían de pensar. Seguían mintiendo. En un alarde de cinismo o de engaño, la ministra de Economía, va y dice que estemos tranquilos, que a los funcionarios no se les va a tocar la paga extra de junio. Estaría cojonudo. La paga ya está devengada y tocarla sería como aplicar la ley con carácter retroactivo.

Es lo mismo que dijo Zapatero respecto a las pensiones: que no se preocupen los pensionistas que en el 2010 se revalorizarán como siempre. Naturalmente, porque la congelación está prevista para el 2011.

No son de los míos. Me niego a pensar que esta gente que ayer salía, sin que se les moviera un músculo, a hablar de sacrificios para los otros, tengan algo que ver conmigo. Y, por mí, se pueden meter el 15% que se van a rebajar de su suelo por donde les quepa.

Pero, ¿para cuándo lo de las grandes fortunas? Ah, no ha llegado el momento para hablar de eso.

Definitivamente, desengañaros. No son de los nuestros. Ni estos ni los del PP, por supuesto. No va uno a encontrar sitio donde esconderse.

lunes, 17 de mayo de 2010

Solos

Después de todo, estamos como siempre,
tan solos como el barco
del Holandés Errante,
lo mismo que una tarde de domingo,
igual que un niño
en el primer día de colegio.

Tan solos como siempre y tan vencidos.
Como si fuéramos César frente a Asterix
o Supermán ante la kriptonita,
o don Juan luchando
contra las estatuas
en el cementerio de Sevilla

Estamos ya, mi amor,
en la tercera fase,
cercanos sin siquiera comprendernos,
extraños como estaban
Lauren Bacall y Bogart en la Senda Tenebrosa.

Y, sin embargo -no sé como decirte-
daría la pierna que le falta a John el Largo
por volverte a tener
cuando en los cines
me cogías de la mano dulcemente
cuando Bela Lugosi sonreía
igual que yo al morder tu carne trémula
y beber de tu sangre hasta el delirio.

miércoles, 12 de mayo de 2010

Dudas y preguntas

En realidad, es solo una: dado que Zapatero ha pedido un esfuerzo al país, y dado que, hasta ahora lo único que ha hecho ha sido tomar medidas que afectan a los trabajadores, ¿me puede alguien decir qué esfuerzo y sacrificio ha pedido al sector financiero, a esos bancos que han ganado dinero como si no hubiera crisis?

El Rey y la sanidad pública

Lo del Rey, no me digáis que no es bueno. Sale de la Clínica donde en un tiempo record le han operado, le han hecho la biopsia y le han atendido, nunca mejor dicho, a cuerpo de rey, y va y dice que tenemos una sanidad pública excelente. Nos ha jodío el profeta.Será con él, que lo que es con el ciudadano de a pie, no va todo tan deprisa.

En el mes de abril mi médico me pidió una ecografía no importa para qué. Me han dado como fecha finales de noviembre.También me ha pedido una revisión ocular. Me han dado comno fecha diciembre. Si -Dios no lo quiera- como consecuencia de la ecografía, tienen que operarme, pasarán meses hasta que encuentren fecha. Y que conste que soy un privilegiado. Oigo hablar de gentes pendientes de operaciones urgentes para las que no hay quirófano.

Y, ojo, que conste que creo que tenemos una sanidad pública magnífica y unos profesionales extraordinarios. Doy fe. Porque, cuando, por fin, llegas al doctor o doctora o los enfermeros y enfermeras para los que te han dado fecha el trato es, según mi experiencia, bueno y profesional. Muy bueno.

Pero sale el Rey, tan campante, y va y dice que le han tratado de maravilla. Coño, y al instante. A ver quién consigue que en apenas unos días se encuentre con el quirófano y los cirujanos a su disposición.

Como ser humano, me alegro que lo suyo no sea nada. Pero le rogaría que al menos se callara. Me parece una desvergüenza que se alardee de sanidad pública, cuando el ciudadano de la calle espera, meses y meses, con el alma en un hilo, a que le hagan las pruebas que te pueden salvar la vida o condenarte.Un poquito de cuidado con lo que se dice, joder. Que la sanidad la pagamos todos y no todos tenemos el mismo trato.

martes, 11 de mayo de 2010

Vosotros

Me emocionan muchas de las cosas que me contais. Historias maravillosas, asombrosas, sencillas muchas veces, tiernas otras. Procuro leer vuestros blogs, casi siempre.

Muchos me parecen de una gran altura, literaria y, sobre todo, humana. No siempre dejo mi huella en vuestras páginas, pero sigo con interés y menos de lo que quisiera vuestras historias.

Quiero hoy mencionar a Medusilla. No diré nada de ella. Porque sólo sé lo que he leido. Me dejó hace unos días, en la entrada de Taty, la madre de Mayo, un mensaje contando su historia, la historia de sus abuelos desaparecidos. Deberíais leerlo.

Como ella, otros y otras me han dejado mensajes semejantes, emocionantes, sinceros dolorosos. Hoy quiero, a través de ella, daros un abrazo a todos vosotros que me obligáis a escribir.

Gracias de corazón, amigos mios.

lunes, 10 de mayo de 2010

Cada día

Enamorarse es fácil. A mí al menos me pasa
cada día tres veces. Y ninguna
me dura más allá de algunas horas.
Es el amor de golpe, sin calendario fijo.
El amor que nos salva del presente imperfecto.

Así que cada día, salgo por los paseos,
recorro cada calle y busco por las plazas
a esa mujer soñada que nunca será mía.
Y me enamoro a tientas, como si fuera ciego
y me bastara sólo el olor de un perfume,
el sonido de un beso,
el roce de algún nombre que me traiga
una tenue caricia del pasado.

Me gusta enamorarme
y soñar que me ama
una muchacha extraña de la que no conozco
ni siquiera sus pasos. Es un fácil remedio
para que el corazón, ya sin prisas, me siga
bombeando la sangre de tanto amor perdido.

miércoles, 5 de mayo de 2010

Joaquin

Joaquín Pérez Azaustre, mi amigo Joaquín, el poeta y escritor Joaquín Pérez Azaustre, ha abierto blog. Se llama El Gran Felton, personaje que Joaquín ha hecho aparecer en su obra y que incluso ha llegado a firmar un libro de poesía.

Conozco a Joaquín hace años. Me llegó de la mano de Ismael y se quedó en esta casa nuestra que es la de la amistad y el afecto. Generoso y amable, ha mejorado mis versos, me ha aconsejado, me ha acompañdo en momentos de alegría y de soledad y ha estado -y está- siempre dispuesto para lo que sea. Grande Joaquín. Sin él, la Latina sería otra cosa. El la ha vestido de poesía y de humor y de amor.

Es, sin duda, uno de los mejores poetas contemporáneos. Con versos de una belleza que rompe. Suave y enternecedora. Fuerte. Sensible. Es, también, un gran novelista, trabajador incansable. Serio y alegre, riguroso y una persona buena en el mejor sentido en el que Don Antonio Machado lo decía.

Ahora, además de poderlo leer en el Día de Córdoba o en www.diarioabierto.es lo podemos leer en El Gran Felton, cuyo enlace pongo al lado. No os lo perdáis. Su poesía, su humor, su vivir el día a día del barrio es una de las mejores cosas que pueden hacerse en esas mañanas en las que necesitamos un chute de literatura y de vida para enfrentarse al día.Y, luego, si se quiere completar la jornada, escuchar en la web de Manuel Cuesta -un trozo del corazón de Joaquín- algunas de sus canciones (enlace, al lado).

Bienvenido, Joaquín. Bienvenidos todos.

lunes, 3 de mayo de 2010

Samarkanda

Si la hubiera conocido entendería
los boleros más tristes y las viejas
películas de amor.
Y sabría que nunca la distancia
es el olvido y que uno siempre acude
cuando le dicen ven.

Ella era distinta a todas cuantas
usted crea haber visto y conocido.
Yo la amaba.
Tenía esa belleza de las cosas
imposibles y lejanas y perdidas.
Era morena y dulce.

No sé cómo explicarle que en sus ojos
se podía buscar cualquier de esas noches
de vértigo y de frío.
Y que en mitad de su vientre era muy fácil
hallar esos caminos que te llevan
hasta la Samarkanda de los sueños.

Déjeme que le diga que ahora mismo,
tras tantos años sin morder sus labios,
podría detenerme
sin titubeo alguno en su cintura
y escribir en la línea de las venas
su nombre y su sonrisa.

Y reconozco que, probablemente,
si ella apareciera en esta barra,
no sabría
cómo se bebe del hueco de sus manos.
Y me limitaría, tal vez, a enamorarme
Como si exactamente
no hubieran pasado ya los mismos años
que ella tenía cuando me dejó rosas
en cada uno de los bares
que entonces frecuentábamos.

Aunque, si soy sincero, le confieso
que casi, ya le digo, hasta prefiero
esta copa de alcohol
al dudoso recuerdo de sus pasos.