martes, 5 de julio de 2016

¿Qué harás?

¿Y qué dirás de mí cuando no encuentres
mi nombre en tus papeles, cuando nadie
te recuerde las noches en que ambos
bebimos los vinos de la ausencia?
¿Y que dirás entonces? En la hora
sin nadie, cuando alguien
te recuerde mis cosas y sonrías
sentada en un café, tal vez el mismo
en el que yo también te hice reír.

Será sólo un momento de la vida,
apresurada vida, que recorre
las horas de mi casa. Yo un recuerdo
lejano, como lo son lejanos esos días
que fueron a tu lado. No pronuncies
mi nombre. Déjame que me duerma
en el olvido de tu voz a la que nunca
podré ya responder. No estarás sola
porque seré ya siempre
el rincón más triste de tu melancolía.

2 comentarios:

Menosquemarx dijo...

Te echábamos de menos, maestro. Gracias.
Y abrazos.

ginebra la corte real dijo...

Te acabo de descubrir gracias a un amigo argentino que se llama Rodolfo y que también escribe poemas, aunque el no lo sepa.
Un placer leerte.
Isabel