miércoles, 17 de septiembre de 2008
Inmigrantes, otra vez
Es una frase envenenada porque, en el fondo, lo que hace es enfrentar a los de fuera con los de dentro, es azuzar el miedo al que nos quita, ya no el trabajo, sino las prestaciones. Inútil explicar que cuando un inmigrante cobra el seguro de desempleo es porque antes lo ha pagado. Si lo cobra, es porque antes se le ha descontado en su nómina la cuota del desempleo. Es decir -ya da pereza repetirlo- que el desempleo es un derecho de cualquier trabajador, sea español, dominicano, chileno o rumano. Que ha cotizado y que tiene todo el derecho del mundo a recibir en tiempos de paro una contraprestación.
Lo de los miles de españoles que se van a la vendimia francesa no requiere demasiadas explicaciones. Si se marchan es porque, económicamente, les compensa. Como compensa a otros extranjeros trabajar en España en la recogida de la fresa, por ejemplo.
Pero lo más preocupante de todo, no es esa"reflexión" de Rajoy. A mí lo que me preocupa es que del discurso de "esos extranjeros nos quitan el trabajo", se ha dado un paso más y se ha llegado al de "esos extranjeros que nos quitan el dinero del paro".
Rajoy, que exigía a los extranjeros que acataran la legislación española, parece que sólo desea que acaten la parte dura. A Rajoy -y, desgraciadamente, a muchos más- no le gusta que además de las obligaciones, los inmigrantes tengan los derechos de esa misma legislación.
El discurso de Rajoy es perverso porque cala en una situación tan difícil como la que España está viviendo. Y ese discurso llega a la barra del bar, a la conversación de la calle. Anima y alienta el odio hacia quien , después de haber trabajado, sólo recibe lo justo.
lunes, 15 de septiembre de 2008
La velada
Os dejo un poema escrito para unos amigos que me pidieron unos versos:
Me encontré a Lord Jim y a los Hermanos
Karamazov sentados en mi casa.
Hablaban de las noches y los mares.
Y Neruda escuchaba con la gorra
de marinero hundida hasta las cejas.
Ayer fue Ángel González quien vino a visitarme.
Y se bebió conmigo un vino de mi pueblo.
Me dijo que la vida es el instante
en el que hacemos pan o amamos fugazmente
a una mujer hecha de noche y de cristales.
Luego se nos juntó García Montero.
Había cogido un taxi y nos traía
la calle y el asfalto y confesó, feliz,
que había encontrado versos en ciudades
primigenias del viejo Lovecraft.
Azaústre corregía sus últimos poemas
y Machado, cansado y aburrido
buscaba en los estantes un libro de Unamuno.
La noche se poblaba de sales minerales,
de palabras y tinta y de papeles.
El mundo se hacía Dios en cada uno.
Y, siempre, como siempre, por las sillas,
o tirados, a veces por los suelos, Sthendal
Stevenson, Onetti y Alfonsina
rebuscaban estrellas en las losas.
Y, luego, como siempre, cuando el sueño
me ha venido a buscar, pacientemente,
acaricié sus almas y despacio
los volví a colocar hasta mañana
en la vieja estantería del salón.
viernes, 12 de septiembre de 2008
El beso de mi padre
Mi padre se peinaba
con el pelo hacia atrás.
Yo lo admiraba.
Tenía el cabello gris. Y la sonrisa
un poco apesumbrada.
Le recuerdo a menudo,
su cojera de frío
y el beso que me daba
al encontrarnos.
Ahora son mis hijos
los que ponen
su boca en mis mejillas
y me siento
lo mismo que mi padre:
vencido y tan contento
de comprobar que la vida
se repite en un beso
al que nunca daremos importancia.
jueves, 11 de septiembre de 2008
El suicidio de Allende
Crónica
Informe forense pone en duda el suicidio de Salvador Allende
Un análisis al informe del procedimiento realizado en el Hospital Militar descarta que el mandatario haya muerto de un disparo "tipo suicida" y concluye que el cuerpo presentaba dos disparos de armas de fuego diferentes, por lo que recomienda practicar nuevos peritajes (TERRA.cl)
SANTIAGO, septiembre 09.- A dos días de una nueva conmemoración del 11 de septiembre, un informe del médico legista Luis Ravanal Zepeda puso en duda el suicidio de Salvador Allende, señalando que constató "la existencia de a los menos dos impactos de bala" atribuibles a armas de fuego diferentes, por lo que las lesiones presentes en su cuerpo "no son compatibles con un disparo de tipo suicida"
El reportaje de El Periodista sostiene que sólo un nuevo peritaje al cuerpo podría revelar la verdadera causa del deceso, puesto que el médico legista José Luis Vásquez, fue el encargado de realizar en ese entonces, la autopsia al mandatario. El mismo que también afirmó que Carmelo Soria murió en un accidente automovilístico y que certificó la muerte de Rodrigo Anfruns en 1978.
Según el informe de autopsia número 2449/73, la causa de muerte de Allende era por "una herida de bala cérvico-buco-cráneo-
Al conocer estos antecedentes, los abogados Roberto Celedón y Matías Coll solicitaron a Ravanal que, en su calidad de experto, realizara un análisis médico legal de los antecedentes relacionados con la muerte de Allende. Es así como el profesional concluyó que "las lesiones descritas en el informe de autopsia del Presidente Salvador Allende Gossens, no son compatibles con un disparo de tipo suicida".
Además, sostiene que "se constata la existencia de a lo menos dos impactos de bala ocasionadas por armas de fuego diferentes,, uno que provoca un orificio de salida redondeado en la zona posterior de la bóveda craneana y el otro que hace estallar el cráneo".
"Dado que no se describen signos de vitalidad en la herida submentoniana, es posible concluir que se trata de una herida post-mortem", dijo el informe del médico legista, y agrega que se confirma que el disparo en esa zona "corresponde a los llamados de corta distancia, lo que demuestra que no ha sido un disparo efectuado a boca de jarro o con apoyo, y por tanto no corresponde a una lesión típica de tipo suicida".
A juicio del forense, el informe de la autopsia del depuesto mandatario presenta "omisiones técnicas relevantes", pero también cuestionó que el procedimiento se haya practicado "en el pabellón de cirugía del Departamento de Otorrinolaringología de un recinto hospitalario castrense" en vez del Servicio Médico Legal, por lo que no se podía garantizar la "independencia y autonomía" de los profesionales que intervinieron.
Por ello, Luis Ravanal recomienda "altamente la realización de un segundo análisis forense de los restos por expertos a fin de establecer con precisión la causa y naturaleza de la muerte de Salvador Allende".
miércoles, 10 de septiembre de 2008
El mundo se deshace
A una muchacha que me escribió eso,
que el mundo se deshacía
El mundo, me escribes, se te cae a pedazos.
Y dices que no hay nada que nos pueda salvar
del hambre de los niños, de las pateras muertas,
de las mujeres rotas o del cartón que arropa
a un viejo en un portal.
Me dices que el mundo se deshace y no quedan
ni aeropuertos con niebla ni amores en París
Que es difícil hallar, una tarde cualquiera,
contrabando de besos o poemas escritos
en cualquier papel gris.
El mundo se derrumba sin que sepamos cuándo
vendrá el amor a vernos en un día de sol.
Y no sabes siquiera si merece la pena
hacer un viaje lejos, abrir manos y brazos
al otro corazón.
Y no sé qué decirte. Ayer hubo tormenta.
Confía en que se laven, como Pabló cantó,
las plazas y las almas. Y será nuestra casa
esa casa bendita donde habitan los sueños.
como Pablo cantó.
Lesbianas
Amigos de la parejas llamaron posteriormente al centro escolar para solicitar plaza y les dijeron que las había. Lo más sangrante es que el colegio, en su ideario, defiende la no discriminación y la enseñanza en la igualdad.
Tremendo país éste que en la práctica no admite lo que admiten las leyes. De poco vale legislar si, después, es imposible llevar a cabo lo que dice la ley. Pero es que, además, el rechazo a estas niñas revela todo el calvario que ambas mujeres han tenido que sufrir para legalizar su situación. Para inscribirlas en el registro hubieron de admitir que constara que eran hijas de madre soltera, por más que la pareja estuviera casada. Y cuentan que han tenido que hacer hasta tres libros de familia distintos. Ahora parece que, al fin, les entregaran un libro de familia en el que constará que se trata de un matrimonio y que ambas tienen iguales derechos y obligaciones sobre las niñas.
No es un tema baladí: Si la madre biológica hubiera muerto, a su compañera le hubieran quitado las niñas, nacidas por decisión de ambas.
No sé en qué acabará la historia. El revuelo organizado quizás lleve a que el colegio revise y modifique su decisión. Pero da lo mismo. Lo cierto es que todavía la intolerancia sigue estando arraigada. Y, seguramente, si el caso no se hubiera hecho público, las niñas hubieran sido rechazadas por el delito de tener dos madres.
Los homosexuales siguen teniéndolo difícil en un país como el nuestro. Seguimos mirando con una sonrisa despectiva este tipo de matrimonios, o cuando menos con un gesto de conmiseración. Nunca con naturalidad.
martes, 9 de septiembre de 2008
Marichalar
No me produce ninguna pena, pero sí me hace reflexionar sobre la hipocresía de las grandes firmas. Resulta que ahora el señor Marichalar ya no es digno de ocupar la presidencia de la Fundación Axa Winterthur ni para ocupar su puesto en Loewe.Ha dejado de ser esposo consorte y ya ha dejado de tener méritos. ¿Qué pasa? ¿Que antes si era inteligente y estaba preparado para sentarse en esos sillones y ahora ya no lo es?
Me da igual, la verdad. Pero me parece tremendo el peloteo y la hipocresía de estas grandes firmas que han estado pagando sueldos millonarios a alguien que ahora consideran un inútil. Que era un hombre que vivía de su condición de consorte de un miembro de la familia real, era sabido y conocido. Antes y ahora. Pero cobraba porque era bonito y vestía su aparición en saraos y fiestorros.
Pero el problema no es ese. El problema es que todavía contemos en un país democrático con una institución tan añeja y caduca como la Monarquía. El problema es que la Infanta Elena vaya ahora a trabajar en una institución que se nutre con cuotas de socios de a pie cobrando otro gran sueldo sin que se la conozcan otros méritos que los de ser miembro de la Familia Real.
El problema es que hayamos pagado entre todos la cirugía estética de otro de sus miembros. El problema es que en torno a esa familia crezcan y se multipliquen zánganos y espabilados que viven del único mérito de gozar de esa condición.
Lo de Marichalar bien está, si es que con ello se le coloca donde debe estar: en el lugar de cualquier ciudadano. Lo malo es que se seguirán multiplicando los favoritismos el peloteo y la hipocresía mientras el país, la gente, busca como llegar a fin de mes.
viernes, 5 de septiembre de 2008
La vida
La vida, a veces, se pone estupenda:
te llama un viejo amor, o por la calle
te sonríe una niña.
Es como si, de pronto, el mundo se vistiera
de sol y primavera.
La vida, en ocasiones, se abre como una caja
y te muestra el poema de un viejo con su nieto,
la joven que de pronto
descubre que los besos son los tragos del día,
o te encuentras, perdido en los cajones,
el mapa del tesoro.
Es, a veces, la vida, igual que un calendario
sin las fechas tachadas,
como los viejos cines con olor a ozopino,
lo mismo que palabras como azúcar, tomillo,
chocolate o merienda.
Y piensas que este mundo no es tan malo y tan negro.
Que se puede escribir algún verso perdido
o coger el teléfono
aunque sea de una empresa de marketing directo
y contestar, amable, cosas que no te importan.
Y deseas entonces creer en estas cosas,
aunque sepas
que al instante siguiente
corres el riesgo cierto de que alguien o algo
te espera en una esquina para darte una hostia.
miércoles, 3 de septiembre de 2008
Abrir viejas heridas
No soy hombre al que le hayan gustado siempre las decisiones de Baltasar Garzón. Y como los periodistas tenemos nuestro pasado escrito, por ahí andará alguna prueba de ello. Pero sí estoy de acuerdo con esta iniciativa, al margen de la efectividad de la misma. Que la Justicia, por fin, indague y pregunté dónde están enterrados miles y miles de españoles es un acto elemental de Justicia.
Dice El Mundo que ya no se pueden pedir responsabilidades penales por aquellos crímenes porque la ley de Amnistía puso punto final al horror del franquismo. Pero resulta que lo que buscan los hijos, los nietos de quienes fueron asesinados por defender la legalidad, es sólo justicia. Quieren saber donde llevar unas flores, quieren que sus seres queridos y recordados duerman en tierra conocida. No quieren revanchas.
Durante cuarenta años sólo hubo en este país un bando con todos los derechos: el de los vencedores. Y es verdad que hubo muertos y asesinados en el bando nacional, gentes que murieron por sus ideas, por su religión, por la barbarie. Pero ellos, sólo ellos, tuvieron reconocimiento y honores. Acabada la guerra, el franquismo buscó y pagó la exhumación de aquellos cuerpos. Los rojos nunca tuvieron derecho a ellos y las familias, las que conocían el lugar de la fosa común, acudían a escondidas a llevar unas flores o a rezar por su descanso.
Durante 40 años los caídos por Dios y por España, tuvieron lápidas en las iglesias, calles conmemorativas en las ciudades, honores y recuerdos.
Aducen ahora que remover la tierra buscando esos huesos olvidados, sólo reabrirá nuevas heridas -lo ha asegurado el señor Rajoy-. La gente como Rajoy, como Pedro J. deben pensar que no removían viejas heridas los homenajes, los funerales, las listas de caídos en los muros de las iglesias durante la larga dictadura franquista.
¿Tan terrible es que una persona quiera saber dónde está su padre, su abuelo, su tío? ¿Tan terrible es que un ser humano exija la piedad que no se tuvo entonces con ellos? ¿Tan terrible es reivindicar el recuerdo, reconocer esas muertes que nunca deberían haberse producido? Si se reconoció la muerte de quienes murieron a manos de los rojos, ¿tan terrible es pedir el mismo trato para quienes murieron a m,anos de los vencedores?
Quien habla de venganza y de revancha, de que con ello se reavivará el odio y el enfrentamiento, tal vez lo haga porque el odio, la revancha y la venganza está dentro de sus corazones.
martes, 2 de septiembre de 2008
El paro de nuevo
Al margen de las declaraciones oficiales, al margen de que Gobierno y oposición utilicen los datos como arma arrojadiza, lo cierto es que 103.000 personas han visto truncadas sus expectativas, han visto roto su futuro. Son 103.000 personas que verán como aumentan sus dificultades a la hora de pagar la hipoteca, de comprar los libros del colegio, de renovar su vestuario o, simplemente, de llenar la bolsa de la compra.
Es la economía real la que está detrás de cada número de esa cifra maldita. No se trata de culpar a nadie, salvo a esta conciencia común que ha hecho cerrar los ojos a nuestros dirigentes, a los dirigentes mundiales, ante una economía que ya anunciaba esta situación.
No sé cuándo se saldrá de ésta. Pero en este día luminoso pienso en las miles de familias atrapadas en sus créditos, desesperadas porque las cosas van cada vez a peor. El trabajo es un derecho y, sin embargo, es un derecho tan frágil que se rompe a la mínima de cambio. Las grandes cifras siempre esconden las tragedias particulares. Que la compra de coches haya caído en un 41% oculta las regulaciones de empleo de las firmas automovilística, esconde los despidos en las concesionarias, tapa la situación real de miles de personas que lo pasarán mal este invierno.
Hace unas semanas, recordaba en otro lugar el poema de Jaime Gil de Biedma, escrito en 1959. Traigo sólo unos versos.
Adelantaron las lluvias y el Gobierno
reunido en consejo de ministros,
no se sabe si estudia a estas horas
el subsidio de paro
o el derecho al despido,
o si sencillamente, aislado en un océano,
se limita a esperar que la tormenta pase
y llegue el día, el día en que por fin,
las cosas dejen de venir mal dadas.
(...)
Y he pensado en los miles de seres humanos,
hombres y mujeres que en este mismo instante,
con el primer escalofrío,
han vuelto a preguntarse por sus preocupaciones.
por su fatiga anticipada,
por su ansiedad para este invierno.
lunes, 1 de septiembre de 2008
Volver
Me atrapan las esquinas y el asfalto,
el ruido de la calle y en el metro
sigue la misma suerte hecha pedazos.
El viejo olor de bares. Una nube
corre limpia, despacio, por el cielo.
Acaricio la vieja cicatriz de tu recuerdo.
Madrid se hace pequeño en la mañana.
Me roza con sus dedos de gasóleo.
Me susurra algún nombre ya olvidado.
Es todo diferente. Y, sin embargo,
el alma de Madrid se despereza
en la risa del niño que un día fuimos.
Sé que no hay caminos que podamos
reclamar como nuestros. Todos tienen
un final conocido entre tus pechos.
El día que comienza es un cigarro
que se consume lento como un beso.
Madrid, final de todo. Mi comienzo.