martes, 17 de junio de 2014

La derrota, nunca

A mi amigo Paris Joel, rogándole que no abandone
Y nunca la derrota
podrá romper la voz. 
Nunca la angustia
dejara que la luna
se nos haga demonio,
terror de los amantes,
el lugar para el odio
de quienes buscan muerte.

Estaremos nosotros
en medio de la duda,
abrazando los nombres,
cuidando la canción de cada día.
Estaremos en medio
del corazón y el fuego,
En las manos abiertas
y en la palabra amigo,
Donde brilla la risa
y los labios se abren
en la boca que besa
y en el vino y la vida.

Pero nunca rendirnos,
que nunca puedan ellos
robarnos la palabra,
arrebatarnos nunca
la música del hombre.

Que jamás puedan, Paris,
presumir de tenerla
mas larga la alegría
y de haber derrotado
la canción de la sangre.
La canción que se hace
con el alma del otro,
con trozos de ternura
y la rabia más limpia.

Porque estamos muy solos,
porque tenemos miedo
a la noche de plomo,
porque nada seremos
si no tenemos cerca
el corazón amigo,
y la voz que no calla
y el latido salvaje
de quienes luchan, cantan
para cambiar el mundo
para darnos la flores
en los tiempos del frío.

Porque siempre habrá alguien
que una noche de insomnio
buscara una canción
que endulce su tristeza.

Jamás, jamás-por eso-
pueden rendir la voz
que golpea en nosotros.

10 comentarios:

Romano dijo...

Pero nunca rendirnos,
que nunca puedan ellos
robarnos la palabra,
arrebatarnos nunca
la música del hombre.

Qué bonito Rodolfo, que gran amigo es,,,

Un abrazo muy grande,,

Analia Giuseffi dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Anónimo dijo...

-"Porque siempre habrá alguien
que una noche de insomnio
buscara una canción
que endulce su tristeza..."
QUE BONITO, TANTO COMO TUS PALABRAS QUERIDO RODOLFO.EL NO LO ABANDONARÁ.
ABRAZO ENORME DESDE BAIRES.
AN-MIERCOLES DE JAZMIN

Antonio dijo...

Amigo Rodolfo, se que algo tan sincero como lo que expresan tus palabras, que hoy suplican, solo lo puede mover el amor y la amistad, y hasta la pena y la rabia. Quédate tranquilo, se que frenarán en seco cualquier intento de abandonar, como rendirse ante ese abrazo amigo que sujeta y da fuerzas.

No se, la verdad, pero éste que suscribe y vive de quienes aman lo que hacen, y ese hacer es canción, de quienes cantan lo que piensan y crean música para acompañar a la palabra, y que nos cuentan si te los encuentras en cualquier garito, que están en todas partes y que te curan el alma a veces rota, por todo ello y por ser tú uno de ellos, también, yo le pido a Paris Joel, que no deje de hacer canciones (si es que se trata de eso), que andamos huérfanos de verdades, de esas de andar por casa, de las nuestras, de las que nacen en cualquier parte de las emociones y de los sentimientos.

Abrazos a ambos, de éste que sobrevive en su isla a pesar de todo

Fernando Gonzalez Lucini dijo...

¡JAMÁS! ¡JAMÁS! AMIGOS PARIS Y RODOLFO.

mejor la vida simple dijo...

Llega desabrigada a barras y taquillas
con pies acartonados, suelas roídas.
Y recuerda abrazos rotos hace años,
el sueño que aún le late bajo el barro.
Yo, como ella,
perfilo con mis uñas en las mesas
mapas de estelas finas que regresan,
los rasgos de ese rostro que nos niega
salir del tiempo usado, del eco amado,
del conocido olor de un ser humano.
Ella aprieta su falda
contra un cuerpo cualquiera,
y alarga la luz parda
de momentos que escapan
sin prestarse las camas.
Ella, como yo,
descubre alguna cana al despeinarse,
y olvida si se puede, los días que perdió
batiéndose en la orilla contra nadie.
Cuando llaman, responde
intercambiando risas y retoños,
sin comentar que sigue deshojada
en el parque del barrio, en el suelo de casa,
en su huelga de hombre,
de heridas que no sangran,
de frases incompletas
que cuelgan del balcón con amenazas.
Para ella, el tiempo
es ese gris que pasea su alma,
es la persona ajena con quien cruza miradas
sin sentir dentro nada,
es el poder viciado que contamina el aire,
que hunde lo posible en su maraña.
Lee libros, labios, versos subrayados,
y a veces, como yo,
busca las llaves,
empuja la puerta,
aparta los zapatos y se sienta,
tirando su derrota con una nota roja
que narra su victoria a las gaviotas.

Un abrazo, Rodolfo.

Miguel Cobo dijo...

Un río de emoción son tus palabras que desembocan directamente en el corazón del amigo; en el alma sensible del que te lee; en el mar de los sentimientos más puros.
También confluye hoy un afluente que acrecienta el caudal de palabras tan sentidas, sea quien sea "mejor la vida simple": Simplemente la vida.
Gracias a ambos y a todos los demás.
Paris Joel, hazles caso.

kynikos dijo...

un amen admirado.
y un saludo

Carlos dijo...

Nunca rendiran nuestra voz.... Nunca se rendira nuestra voz.

VANE-ALIVE dijo...

Gracias por este poema, porque gracias a él, llegó a mi vida Paris Joel. Un abrazo, Rodolfo