jueves, 19 de febrero de 2015

Jóvenes poetas


Envidio a los jóvenes poetas.
No sé llamar a las cosas por su nombre.
Por eso no te hablo de fluidos,
ni a hacer el amor lo califico
como la cuarta acepción del diccionario.

Yo prefiero decir que muero y que me rompo,
que me subes al cielo, que en tus piernas
existe un río de nombres y de ángeles,
que tienes en tu pecho un universo
de lunas que me salvan de la noche.

Hoy envidio a los jóvenes poetas.
Pero no sé decirte que te quiero
con el lenguaje que tienen las tabernas.
Y qué vamos a hacerle, vida mía,
si prefiero Salinas a Bukoski.
si prefiero el alma de tu carne
a esa disección del cuerpo y de sus vísceras.
Y eso que las tuyas, me parecen
las flores de un edén en que me matas
para volver a vivir entre los ángeles.
Y tu cuerpo es la gloria de la tierra.

3 comentarios:

Óscar Sejas dijo...

A veces tenemos que aprender de los maestros :-)

Salud.

Sara dijo...

Y por qué será Rodolfo, que yo envidio escribir los poemas que sólo saben contar los veteranos poetas.

Raquel Dominguez dijo...

Hay jóvenes poetas que también prefieren a Salinas, que también están rotos, que también tienen que hablar en fluidos. Un saludo, me ha gustado mucho.