viernes, 8 de mayo de 2015

Mas poemas

En el solar cercano,
refugio amable de gatos vagabundos,
han crecido las flores entre escombros,
hierros viejos, muebles abandonados.

Son restos de un pasado que imagino
feliz. La memoria del sofá desfondado,
de las tardes de invierno en otros brazos.
La lejana quietud de antiguos besos
y el vacío que dejan los recuerdos.

Son flores sin olor, humildes y pequeñas,
como si fueran trozos de vida sin historia.
Amapolas de sangre, margaritas,
malvas, cardos, avena loca, ingrávidos
dientes de león de suave aliento.

Es vida que nace sobre la vida muerta,
la vida breve que ahora se hace eterna
con el sol de este abril luminoso y dorado.
La vida -dios-, el mundo que entra como el fuego
en mi pecho y me llama a nuevas primaveras.