viernes, 8 de julio de 2016

En un lugar extraño

Imagina una lluvia inmisericorde. Y una
ciudad deshabitada. Y unas calles
brillantes. Y yo, solo. Y solo y solo.
Y tú lejos. Y más allá de todo y allí mismo
un bar vacío en una noche extraña.

Imagina esta vida. La copa en la que estabas,
el miedo de la noche. Un cigarrillo,
la voz que te buscaba. Las farolas,
difuminada luz de lluvias y recuerdos.
Y yo bebiendo el trago del olvido.

Quién pudiera inventarte en esas noches.
Quién pudiera acodarse contigo en esta barra,
beber con Joseph Konrad justo al lado,
y hablar de barcos y ballenas, de marinos
perdidos en la niebla de mil mares.

Luego salir. Buscarte en un hotel
oscuro de algún puerto sin nombre.
Y, mientras llueve, beber en tu recuerdo.
Y ser feliz, tan solo, y tan extraño.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Te adoro

Eres más que poesía eres amor en estado puro.

jaime dijo...

Hermoso. Agradecido por el regalo, Rodolfo.

Valeria Mont dijo...

Me encanta