martes, 5 de julio de 2016

No sé nada de ti

A Pablo Guerrero

No sé nada de ti. Ya no me llegan palabras ni noticias.
Te imagino perdida en algún sitio. Acompañada
de los viejos fantasmas de la noche,
en una cama extraña,
fumando algún cigarro, o tal vez andes
por viejos descampados o por las calles húmedas
de algún puerto perdido. En una fiesta absurda,
con ese gesto tuyo y una copa de vino entre las manos.u
Nada sé. Pero siempre te llegas a mi boca
en el suspiro penúltimo del sueño. Y te imagino.
Te imagino sin nadie en las horas oscuras,
y busco entre papeles antiguos lo que fuimos
cuando eras esa palabra exacta,
el viento que arrasaba en las esperas,
salvaje corazón para los días tristes del invierno.

Nada sé y sin embargo te imagino mirando
una playa vacía,
llorando en algún cuadro de un museo sin gente,
o buscando mi mano en esos viejos cines.
Ahora sé que no eres, Dulce Muchacha Triste,
más que el tacto de piel de los años que fueron
y que vive en la punta
de mis dedos que buscan todavía tu nombre.

6 comentarios:

Xan Do Río dijo...

Precioso, muchas gracias.

Félix Maraña dijo...

Un poema excelente, en donde las palabras acentúan la intención, y nos llevan a adivinar, si no a corregir, la ausencia de la ausencia. Como diría Blas de Otero, la presencia de la ausencia. Un abrazo. (Borra esa "u" que se ha colado como errata").

Antonio dijo...

Celebro esta vuelta tuya. Hablas del pasado para mantener el amor, aún hoy.
Siempre muerdo tu anzuelo.
Abrazos

Antonio dijo...

Celebro esta vuelta tuya. Hablas del pasado para mantener el amor, aún hoy.
Siempre muerdo tu anzuelo.
Abrazos

Valeria Mont dijo...

Hermoso

Cele Medina dijo...

Hermoso. A veces hay amores que se van y una quisiera ser recordada así, como esa muchacha triste... es la melancolía que no nos abandona ni cuando el amor lo hace.
Saludos, Rodolfo, desde Argentina.