martes, 14 de abril de 2009

Quintín Cabrera

Un poco tarde, os dejo esta entrada de Javier Bergia en su blog Rupairu. Creo que expresa mejor que cualquier otra cosa el afecto y el dolor por la pérdida de Quintín Cabrera. Hago mías sus palabras, con todo mi respeto y admiración.

Quiso el destino, maldita sea la más mala y peor de las suertes posibles que mientras la vida entregaba tus últimos suspiros este doce de Marzo en el Hospital Puerta de Hierro de Madrid, estuviéramos Ismael Serrano, Fredi Marugán y yo entre otros traficantes de sueños arribando a la ciudad que te vio nacer en otros tiempos no tan lejanos, hace ya unos cuantos años.

Que faena Quintín, querido Quintín, querido Cabrera; que lejos queda Montevideo, demasiado tarde y sin remedio. Nos temíamos lo peor, pero lo ocultábamos. Nos lo advirtió Luis Mendo, cariñoso y prudente; parece mentira no volverte a ver, saber que ya no estaras y que llegamos tarde, que no estuvimos ahí un poco antes de que te abandonara la luz para habernos ido contigo penetrando por la sombra hasta donde la vida nos dejara.

No nos veíamos ni para la virgen compañero, cualquiera de ellas Quintín, pero te confieso que por dentro te quería y te apreciaba mucho como no podía ser de otra forma y con la lealtad que se debe a un hermano y por eso y gracias compartí contigo y luego con Lole hermosos momentos de la vida más breve y conocí a tus hijos. Espero no olvidarte y recordaré con cariño aquellos encuentros en Anchuras. Te asocio al verano Quintín, tu pipa a los postres con licores, la buena mesa, mantel y copa limpia, pero si acaso apenas nos llegaba, la buena voluntad que la militancia impone y a compartir.

Mira que hay gente que ni vive ni nos deja, pues va el destino y te pone a ti que amabas la vida, la zarpa encima. No tengo derecho a olvidarte, así lo siento. Y no hay "medio y medio" que valga, ni panchos con mostaza en "La Pasiva", ni Candombé, ni Carnaval y el río de la Plata se ha empañado con tu ausencia. Quintín de la barba blanca, de mirada tierna y frágil. Buenazo, te venció la penumbra de estos tiempos de incertidumbre y quien sabe cómo llegar allá donde esté tu querida república. Gracias Quintín, hasta siempre compañero y padre.

Adiós hermano, descansa en paz y si en tu mano está, porque estas en el cielo, ruega por nosotros.

11 comentarios:

Adrian Vogel dijo...

Rodolfo no sé si sabias que el gran Quintín Cabrera estuvo publicando unas décimas en El Mundano referidas a su situación. Con todo el humor e ironía que le caracterizaban.

Te dejo el enlace al ultimo “Parte medico y/o de guerra”, donde al final del post están los enlaces a todas las décimas:

http://elmundano.wordpress.com/2009/02/01/ultimo-parte-medico-yo-de-guerra-de-quintin-cabrera-parte-sin-decima/

Salud & Saludos

Maria del Sur dijo...

lo estoy conociendo ahora por vos
cuanta ironia y cuanta verdad
que triste lo mio...
esa mirada no son las q abundan en sociedad
ni ese look es el q se usa
Suerte la mia
que menos, pero sigue naciendo gente como Ismael
que son mis referentes q puedo vivir mas a flor de piel


un abrazo

hay gente q habria q extenderle la garantia de vida..
aunque no si ya seria abuso de ellos

Gema dijo...

Leí hace poco el escrito de Javier Bergia y me acabo de leer los diez partes medicos o de guerra de quintin cabrera y los comentarios y anecdotas que han escrito sus amigos... ¡¡¡que hombre!!!, pasandolo tan mal y con ese sentido del humor... gente así debería de seguir leyendo el mundo con sus pies. (el decía que el mundo es un libro que se lee con los pies). Grande.
Besos de nuevo Rodolfo y gracias por pasarte.

Dario dijo...

Que decir de Quintin, Se fue un grande y como todo grande que se va su partida es más dolorosa, con esto no quiero disminuir otras partidas ya que todas duelen, pero algunas queman el pecho de más. El gran Javier supo como hacer un nudo en la garganta y como dejar una sonrisa después.

Un gran abrazo porteño querido Rodolfo.

Clarita dijo...

Nos dejó un grande, la vida en ocasiones es caprichosa y se empeña en poblar al cielo de joyitas no se si para hacerlo más atractivo y que perdamos un poco el miedo a la muerte, o simplemente por despecho. El caso es que ha sido una gran pérdida y jamás hubiese podido decicarle un "adiós" tan sincero, dulce y lleno de cariño como lo hizo Javier.
Me despido plasmando unos versos de tantos...

A pesar de que se agudizan los sentidos
nadar contra corriente cansa tanto
que aunque se junten los soles del camino
su calor no abriga este cansancio.

De tantas tormentas fui testigo
que pude ser perito en huracanes,
convertirme en Vulcano o en ceniza;
en albacea de muchísimas verdades.

Hay veces que flaquea la esperanza,
¡nadar contra corriente cansa tanto!
y en ocasiones, la alegría de la lucha
compensa con creces el cansancio.

Sé que la Historia me reservó el papel
de extra con frase, de suplente.
Desde la banda se suele medir bien
quién es el que juega y quiénes mienten.

Pero a pesar de todo, ya se sabe:
¡nadar contra corriente cansa tanto!
Más no cambio por nada lo vivido
aunque sea tan duro este cansancio.

He vivido tuteando a los abismos.
El perseguir quimeras no es tan malo:
al avanzar se buscan nuevas metas,
se aleja el horizonte a cada paso.

Quintín Cabrera

Un beso enorme

K@ri.- dijo...

como le escribi a Javier... se apago su luz pero el recuerdo es lo que siempre lo va a mantener vivo!
un abrazo Rodolfo!
grande como todos los kilometros q separan tu tierra de la mia!
besos

Tita dijo...

Preciosas palabras, allá donde esté Quintín se ha llevado todo el amor que le han dado.

Saludos

1mati dijo...

Por eso caducó mi pasaporte.
Tengo tantos países para no tener nada
por ir dándome sin pensar en fronteras:
a nadie le importa en las aduanas
que llene de cielos mis bolsillos,
de mares y lunas mi guitarra.
"Quintín Cabrera"
no solo la canción perdió, el teatro, el cine, el periodismo ... y su republica.

Laura dijo...

Este enlace conduce a su página web. Para auquéllos que, como yo, no le conocían y, claro, si lo escribe Bergia y lo publica Rodolfo, despierta nuestro interés:

http://www.quintincabrera.net/

Un saludo

Andante dijo...

Me llegaron sus canciones, hace años, como siempre suelen llegar, gracias al aprecio de un compañero.

Tuve la grata suerte de escucharle en Salamanca, en un acto festivo reivindicativo, -como no podía ser de otra manera- de apoyo a Cuba y Venezuela.

Desde entonces, le seguí. Supe de sus "partes de guerra", del homenaje que se preveía hacerle, y de su fallecimiento.

No se va, pues permanecen sus canciones, y sus mensajes, en todo aquel que desee seguir oyéndolo.

Un saludo.

David M. dijo...

Un hombre bueno, un hombre imprescindble.

http://disidentia.wordpress.com/2009/03/16/yo-conoci-a-quintin-cabrera/