jueves, 3 de diciembre de 2009

Nuevo artículo

Tenéis nuevo artículo "El honor perdido de Diego" en www.diarioabierto.es (enlace al lado)

10 comentarios:

Paseando por tu nube dijo...

Te había leido a primera hora de la mañana, y tienes la misma sensación que arrastramos todos, ahora buscamos un poco a quién echarle la culpa, los medicos que activaron el protocolo antes de confirmar el diagnóstico? la policia? los jueces?. En fin, tristemente hemos sido todos, es tan facil y "barato" sentenciar al prójimo y por desgracia nos han puesto ante las narices tantos casos que sí eran ciertos...
Un beso amigo, que tengas un feliz y reparador "puente"

CARMEN dijo...

Hay que tener siempre muy presente la presunción de inocencia.
Nadie es culpable hasta que un juez dicte sentencia.
Lo de los médicos no tiene nombre.
Besos, Rodolfo.

maria jose dijo...

Yo sí le pido perdón a Diego.Yo también le condené,llevada por el conocimiento cercano de niños y niñas maltratados y abusados...

Le pido perdón,aunque nunca le conozca y él no pueda leer estas líneas.

Entiendo que esté destrozado y creo que las autoridades competentes deberían buscar la manera de rehabilitar su nombbre tan injustamente manchado.

Un abrazo enorme.Echo de menos pasarme por este rincón que siento como mi casa,pero ultimamente ando fatal de tiempo.

olga 73 dijo...

Muy fuerte lo que le ha pasado a este hombre. Cuando hay niños por en medio a todos nos sale esa vena, no se puede evitar. Yo no sé lo que sería capaz de hacer por mis dos fieras Rodolfo. Espero no tener que medirme nunca. Besos mil. OLGA.

LoreVero dijo...

Las reglas cambian, siempre oi decir que en temas de ley " Todos somos inocentes hasta que se demuestre lo contrario" tristemente con el correr de los años me doy cuenta que es al reves que "Todos somos culpables hasta que se demuestre lo contrario" solo que las culpas son mejor cuando son ajenas...Esta histeria en la que vivimos nos lleva a juzgar por portacion de cara, apellido, nacionalidad y por ir muchas veces no contra la corriente sino con ella, el "algo habra hecho" cada vez se internaliza mas...y nadie se da siquiera el beneficio de la duda, nos es mas rapido juzgar que dudar y ponernos a pensar....
Mientras tanto una vida se ha destrozado, una familia, amigos, que tal vez no lo hayan juzgado, pero la duda se instalo y en ese caso de cariños tan cercanos creo que es lo mismo juzgar que dudar.
Diego no recuperara jamas su honor, ni a la niña, no creo que ni una sola disculpa(¿las habra?) podran curar tanto dolor, tanta falta de respeto...
Ojala nosotros seamos capaz de conceder al menos el beneficio de la duda si al menos nos cuesta creer en las palabras del otro...
Besos Rodolfo...

Diego Álvarez dijo...

Y una pregunta que me viene a la cabeza...
¿Y si la niña no se muere y no se le realiza esa autopsia?
Supongo que mi tocayo seguiría por perder lo que hay después del honor.

Un saludo.

Gema dijo...

Por desgracia, los hombres ante supuestas agresiones sexuales y mas si es un menor, no tenéis el beneficio de la duda… la presunción de inocencia no existe, directamente eres culpable. Te voy a contar una anécdota, cuando hice las prácticas de psicología en un colegio de Sevilla, una niña nos confesó que su padrastro abusaba de ella y que los jueces lo estaban interrogando, pero que ella no había dicho nada a los profesores, nos pidió que no dijéramos nada en el colegio. Nosotros novatas sin saber que hacer, se lo comentamos a nuestro profesor que nos tutorizaba las prácticas, le preguntamos si debían tener conocimiento los profesores de la niña sobre el tema, y este buen hombre con buen criterio nos dijo que ni se nos ocurriese decir nada a nadie, que si el caso estaba en manos de los juzgados que ellos juzgarían si era culpable o no. En el momento que eso se supiera en el claustro de profesores, la presunción de inocencia del padrastro se iba por el retrete, habría una acusación en el colegio y el barrio contra ese hombre sin saber si era inocente o no.
En fin, este pobre hombre (Diego) ha tenido y tiene que estar sufriendo lo indecible, ojala algún día cambiemos el chip y no juzguemos tan a la ligera. No creo que haya sentencia que pueda resarcir tanto dolor y angustia. Ojala tengamos memoria para no caer en el mismo error.
Besos

Madame Bovary dijo...

La verdad es que lo que han hecho con este chico no tiene nombre. Tengo un par de amigas abogadas y cada vez que hablamos de estos temas lo único que sacamos en claro es que la ley tiene bastantes lagunas y hasta que eso no se delimite seguirá habiendo injusticias y seguiremos oyendo las mismas barbaridades una y otra vez.

Yo también le voy a poner una anécdota que viví hace bastantes años y aún hoy me quita el sueño. Un verano estuve trabajando en Granada en un centro de disminuídos físicos y psíquicos. A mí me tocó con los menores de edad que estaban allí porque la Junta de Andalucía les había quitado la tutela a sus padres, que en su gran mayoría eran yonquis y prostitutas. Pues así y todo, a los niños se les permitía ir un par de días a sus casas para pasar determinadas fechas con su familia biológica, como por ejemplo las navidades. Y en esos días, que ellos esperaban con un montón de ilusión, eran violados por sus hermanos o por sus padres. Y encima te lo contaban avergonzados, como si eso fuera algo normal o como si la culpa fuera de ellos. Esto es algo que sabían los responsables del centro y se indignaban debido a la impotencia que sentían al no poder hacer nada para impedirlo.

¿Justicia? jaja... Me pone enferma hablar de estos temas.

Un beso.

*GEORGINA* dijo...

tremendo !!!!

abrazo Don Rodolfo.
Georgi.

LUCIERNAGAS DE CIUDAD dijo...

Lo peor de toda esta historia, sin duda, es que un angelito de 3 años ha muerto, independientemente de la culpa de unos o de otros. Y lo terrible es que detrás de esa perdida este hombre haya tenido que soportar ser injustamente acusado.

¿Pero cuántos casos de menores se han tenido que lamentar? Desgraciadamente muchos. Se por conocidos lo que duele y molesta la presión en los interrogatorios que hacen algunos médicos cuando un menor ha tenido alguna incidencia y de cómo se han sentido como si les acusaran de maltratadores. Pero a veces más vale prevenir que curar, sobretodo cuando se refiere a la vida de un menor.