lunes, 24 de septiembre de 2012

Días de escuela

Tomábamos en la escuela del pueblo
leche en polvo del pueblo americano.
Las niñas con las niñas. Éramos
niños pobres en una España pobre.

Llévabamos en latas, contra el frío,
las brasas de la vieja chimenea. Sabañones
curados con meao en el recreo. Y el maestro
nos hablaba, aburrido, del imperio
donde nunca salía el sol de la esperanza.

Viejos días en los que, sin embargo,
el sol era de miel y el mundo iba
del cerro La Estación hasta el Vedao.
Pantalón con culeras y el abrigo
del hermano mayor. Y la pizarra
y las viejas canciones. Y los libros
y la vara de fresno de Don Dámaso.

Escucho Asfalto y sus Días de Escuela.
Y lloro porque pienso en esos niños
que llevan sus tarteras al colegio.
Y en el hombre cansado que en el metro
pedía hoy para libros escolares.

Me pregunto, dios mío, cuanto queda
para que vuelva, lo mismo que veneno,
la leche en polvo del pueblo americano.

***


15 comentarios:

SONIA FIDES dijo...

"Me pregunto, dios mío, cuanto queda
para que vuelva, lo mismo que veneno,
la leche en polvo del pueblo americano."... Demoledora imagen ésta que exhibes hoy en tu poema, el pasado devorando al futuro, superponiendo ecos de fotografías antiguas. El dolor de reconocer el dolor, como leia hoy por ahí, el dolor nos reescribe.

Beso súper.

P dijo...

Mi madre a menudo nos habla de eso mismo que comentas y del queso americano, que decía estaba rico, pero claro, eran niños y no distinguían lo que aquello significaba. Algo que comprendió con el paso del tiempo. Un fuerte abrazo.

DEIVID dijo...

Es duro saber que no puedes hacer frente al bienestar de tus hijos. Yo soy padre de un niño de casi un año... y ahora se lo que se es capaz de hacer por que tu hijo tenga futuro.

Por mi trabajo veo que hay muchos niños que no traen libros y que en invierno,sus ropas huelen a humo de chimenea.

Y para más... queremos "MEJORAR LA CALIDAD"...¿en algún momento se piensa en la calidad? cuando no se Beca a los niños que no tienen posibilidades, que no se contrata a buenos profesores y profesoras porque no se suplen bajas al no haber dinero... de que calidad estamos hablando.

Cada vez que leo cosas así me acuerdo de un alumno que tuve hace un par de año... La ilusión cuando abría el libro nuevo que le había comprado su profesora de lengua, y cuando por arte de magia, se encontró en mi despacho una caja de ceras, o un cómic de Spiderman cuando le dieron las notas en verano...

Algunos políticos debería pasarse por las aulas y sentarse unos día en los pupitres de los colegios de primaria y los institutos en secundaria.

Salud

CARMEN dijo...

Triste poema el de hoy, como triste es la realidad que nos está tocando vivir.
Seguramente no quede tanto para volver a aquellos años, que hoy nos recuerdas.
Un fuerte abrazo.

Xurxo Mares dijo...

Sabañones ya no se ven, como la leche en polvo...la pizarra es una tableta y el pizarrillo un lápiz táctil...se presume de culeras y coderas y los pantalones se rompen a posta.
Saldremos de esta.

Anabella dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Anabella dijo...

Rodolfo: ser docente en escuela pública me ha mostrado la realidad así de cruda pero en la actualidad; también espero que podamos lograr cambiar el presente.
Un beso!

Romina dijo...

qué emoción leerte
justo porque este sábado 22 el festejo del día del maestro pasó desapercibido sin pena ni gloria.
Tanto, tanto por hacer...
Recibe un abrazo cálido como leche caliente desde América del sur.

ana-lili.over-blog.es dijo...

Si se quiere antes éramos niños más sufridos por las necesidades que padecíamos,pero no se vapuleaba nuestra dignidad.Hoy se ha "creado" o "criado"otra mentalidad y los políticos en general saben cómo alimentarla.Prefiero mis días de colegio,cuando me ponía plantillas de cartón para que el agujero en la suela no lastimara mis pequeños pies,y a pesar de fui la mejor alumna en la primaria.(un abrazo nostálgico) Lilí

Javier Gil dijo...

Aún sigo creyendo en un futuro de calidad, en una educación donde todos formemos a personas, un país mejor!. Un abrazo Rodolfo!

pablo ardiles dijo...

Me niego rotundamente a pensar que no hay manera de mejorar el futuro, trabajo en un merendero (es un lugar para ayudar con la merienda o almuerzos) con niños con carencias de todo tipo.
Sin embargo cada semana veo que algo se les suma y regresan por afecto mas que por su merienda o almuerzo. Saludos desde Lobos, pcia de Buenos Aires, Argentina.

JOAN dijo...

Este poema es de los q duelen sin remedio, en el corazón.

Un abrazo fuerte amigo!!

Inés dijo...

De repente, te leo y me viene a la memoria, todo lo vivido, los días que pasé con hambre porque no quería dejar el estudio. Porque prefería el dolor de estómago, antes de abandonar mis sueños, encima sin mis papás. Hoy miro atrás, no puedo creer todo lo que pasé y que siga manteniéndome en pie con algunas metas cumplidas como la de ser diseñadora gráfica y pronto tbién ilustradora:. Aunque el futuro laboral se me empañe de gris en mi país, algo turbio se ve el futuro por momentos, es esa incertidumbre de no saber; no me voy a rendir... No lo hice antes; menos ahora!! Te mando un beso enorme y un te quieroooooo eterno!!:)Maria Ines Saino

Marisa dijo...

Precioso poema en sepia que hacer recordar que los niños son niños vivan en la época que vivan, con leche en polvo o tartera bajo el brazo. Que los sueños son los mismos, las ilusiones idénticas y las fantasías inagotables. Niños velados por adultos sin vocación.

Un saludo.

Anónimo dijo...


Resultó fácil para nosotros
desarrollar nuestra imaginación,
jugar, estudiar y vivir de
nuestros sueños. Tu generación
Rodolfo, nos hizo a muchos la
infancia más feliz y el mundo más
fácil, para darnos lo que a vosotros no se os dió y a vuestros
padres simplemente se les negó.

Gracias por ello.

Ana