lunes, 21 de septiembre de 2015

Nada sé de ti

No sé nada de ti. Ya no me llegan palabras ni noticias.
Te imagino perdida en algún sitio. Acompañada
de los viejos fantasmas de la noche,
en una cama extraña,
fumando algún cigarro, o tal vez andes
por viejos descampados o por las calles húmedas
de algún puerto perdido. En una fiesta absurda,
con ese gesto tuyo y una copa de vino entre las manos.

Nada sé. Pero siempre te llegas a mi boca
en el suspiro penúltimo del sueño. Y te imagino.
Te imagino sin nadie en las horas oscuras,
y busco entre papeles antiguos lo que fuimos
cuando eras esa palabra exacta,
el viento que arrasaba en las esperas,
salvaje corazón para los días tristes del invierno olvidado.

Nada sé y sin embargo te imagino mirando
una playa vacía,
llorando en algún cuadro de un museo sin gente,
o buscando mi mano en esos viejos cines.
Ahora sé que no eres
más que el tacto de piel de los años que fueron
y que vive en la punta
de mis dedos que buscan todavía tu nombre.

8 comentarios:

Carlos dijo...

como siempre, amigo, esplendido.

Oscar Dominguez dijo...

Grande Rodolfo...gracias por compartir.

Un saludo.

Oscar Dominguez dijo...

Grande Rodolfo...gracias por compartir.

Un saludo.

Sara dijo...

Por qué será Rodolfo que las personas que deberíamos olvidar siempre perduran, que son además quienes nos inspiran para escribir un pocos versos. Aunque desde aquí, debemos dar las gracias a todos aquellos que le inspiraron a usted. Siempre es un placer leerle y sentirse un poco más acompañado.

eldiariodeteo dijo...

Abrazas el alma. Gracias Rodolfo!

Silvia Red dijo...

Bellísimas palabras para expresar ese sentimiento tan particular, de añoranza, distancia y del tiempo sin tiempo que nos traen algunos significativos recuerdos.

Marco Antonio Quinto serrano dijo...

Increíble... mándesela a Ismael, tiene que hacerla canción.

Alfonso Perdrix dijo...

Siempre esplendido este señor.