viernes, 15 de enero de 2010

Haiti

Sólo unas líneas para dejar constancia no sé de qué. Para llorar por tanto dolor. Para maldecir que dentro de unos días lo que se llama comunidad internacional olvidará el sufrimiento de Ahiti. Y seguirá siendo el país más pobre del Caribe. Y seguiremos lamentando su dolor, su pobreza.

Son unos 9 millones de habitantes. Y la Comunidad internacional no encuentra forma de arrancar al país de la pobreza, de la miseria. Qué poco dinero haría falta para empujar la economía de Haiti...

Dios mío... Por cierto, leo una crónica de Gina Montaner. Una crónica terrible. Termina con una frase demoledora, de una amargura tremenda: "Amanece en Haiti sin noticias de Dios".

Nada que añadir.

23 comentarios:

SONIA FIDES dijo...

Sin noticias de Dios ni de sus representantes en la tierra, porque según el obispo de San Sebastian lo que pasa en Haití no es para tanto es peor lo que vivimos en España. Increible, pero como siempre que se trata de la Iglesia desgraciadamente cierto.

CARMEN dijo...

No encuentro palabras para tanto dolor.
Un beso.

LoreVero dijo...

TODOS SOMOS HAITI!!! pero que pena que el mundo solo repare en las necesidades del otro cuando estas ya son de vida o muerte. Que pena que ahora se mande a granel ayuda humanitaria cuando solo reparabamos de la existencia de Haiti y su relacion con el Caribe, en planes vacacionales (Claro esta, solo quienes pueden acceder a planear su descanso en el Caribe).
Muchos Representantes Mundiales sabian de Haiti, o siquiera lo escucharon nombrar, se les paso por alto que antes de tantas muertes y tantas necesidades (en este momento vitales) tambien existian los Haitianos...!!!

Noray dijo...

Parece que Diuos está demasiado ocupado desde hace bastante tiempo. Quizás sus representantes en La Tierra hayan perdido la cobertura y no puedan ya comunicarse con Él. Basta leer las declaraciones del nuevo obispo (con minúsculas) de San Sebastián para enterder qué es lo que pasa. No sé si es más grave lo de Vic o lo de este iluminado metido en sacristía.

A la jerarquía eclesiástica, tan dada a manifestaciones pro vida, anti divorcio... se le debería responder de manera proporcionada ante tanta charlatanería. Se debería convocar una Huelga de Asistencia a Oficios Religiosos. ¡ Ahí sí les dolería! ¡Eso y la supresión de la X en la casilla de la Iglesia en la declaración d ela renta!


Un abrazo

Federico Gauffin dijo...

En la Argentina también estamos todos conmocionados. La presidenta mandó un Hércules con ayuda... Pero tenía que pedírselo la ONU para que en mi país reaccionaran los gobernantes.

Romano dijo...

Como diria Atahualpa,,,
"Dios por ahi no paso " (Como en tantos lados,,,,)

Anónimo dijo...

Dios está en cada uno de nosotros, nosotros somos los que hemos de reaccionar.

mig dijo...

Amanece en Haití sin noticias de dios… no hay mucho mas para agregar, recién veía la lucha de las grandes potencias por tomar el control de todo y un niño lloraba desconsolado
Veía la carrera de las organizaciones por llevar pastillas potabilizadotas lo más rápido posible y lo más cerca posible de una cámara de televisión y un niño llorando desconsolado
Veía un tipo y de traje, no se que hacia ahí, peinándose y un niño llorando desconsolado

Alicia dijo...

helada

Ladrón de Guevara dijo...

Hoy escuché a alguien lamentándose en la radio de que nuestro dolor dura lo que duran las imagenes en el telediario, entre la teletienda y el deporte.

Triste, pero quizá sea el tiempo en que no sólo sea de Dios del único que no quedan noticias.

Sin noticias de la solidaridad y la sensibilidad.

Nieves dijo...

Colaboremos en la medida de lo que cada uno pueda.

Anónimo dijo...

Solo kiero decir ke dios es perfecto ke nunka se equivoca y esta desgracia es solo para llamar la a tención el esta diciendo aqui estoy clama a mi y yo te respondere ke Dios les bendiga

Liedchen dijo...

Frio.

Anónimo dijo...

ojalá el dinero recaudado, llegue a las personas, y sirva para como bien dice Rodolfo levantar ese país, literalmente, levantar su economía..y por favor, que todos los niños huérfanos de orfanatos, niños que han perdido a su familia, que están más que nunca desamparados sean transportados en aviones, hacia tantas familias que desean adoptar, cuyos trámites sobrepasan en ocasiones los 5 años..esos niños no necesitan burocracia,necesitan el calor de una familia, necesitan más que nunca ESPERANZA.

por favor, señores políticos, ONU ETC..OLVÍDENSE DE LA BUROCRACIA, FÍJENSE EN LAS NECESIDADES.

Eva. Valencia

Anónimo dijo...

lo del obispo, cura o lo que sea ese señor...lamentable

Anónimo dijo...

"¿qué es Dios?"...
Haiti hoy. El pasado año Palestina. Hace unos meses el Sahara. En verano, Honduras. Son cosas, que siguen, y perduran, que paso el boom informativo, pero ahí estan.

Y sigue estando en las manos de todos, la solidaridad, los cambios...hay que tener la fe, depositada en las personas, en nosotros. Como siempre fue, como siempre será.

Abrazos.

Laura dijo...

Poco más que añadir, desde luego.
Nuestra solidadirdad, nuestra condolencia. Nuestra sorpresa al comprobar que nadie hace nada y nosotros mismos no nos inmutamos hasta que ocurre la tragedia. No sé qué más se puede añadir.

Un saludo

Regina dijo...

Es muy preocupante la falta de coordinación para hacer llegar la ayuda con la máxima rapidez. El caos dificulta enormemente el trabajo de todos los voluntarios.

Pero es realmente esperanzador la inmediata respuesta mundial. Mi admiración y agradecimiento es absoluto hacia todos lo que están allí haciendo todo lo que pueden, a pesar del caos, a pesar de la falta de infraestructuras, a pesar de la descoordinación. Voluntarios, ONGs, bomberos, cascos azules...

Gina Montaner se equivoca. Esas 'noticias de Dios' están en cada hombre y mujer que ayuda a buscar supervivientes, que hace llegar la ayuda humanitaria, que la distribuye, que traslada al hospital a los heridos, que evita que se propaguen epidemias, que entierra a los fallecidos.
En cada hombre y mujer que no olvidará que hay países que necesitan ayuda aunque no salgan en los periódicos y exigirá reconstruir un Haití más fuerte y seguro. Sin corrupción, sin miseria. Dios no puede construir unas viviendas más seguras que impidan que un terremoto se convierta en una tragedia. Nosotros sí. Exijámoslo a nuestros gobernantes.

Me sumo a tu dolor, Rodolfo, a tus maldiciones. Y pienso lo mismo: qué poco dinero haría falta para empujar la economía de Ahiti.

Un abrazo fuerte.


Regi

Roxana de Argentina dijo...

Amanece en Ahití y sin noticias mias!!!
Me considero tan culpable,lo digo por mi comodidad,que a ellos los Ahitianos les falta, mi agua potable, mis adelantos tecnológicos a pedir de boca, etc.Todo ello ayuda a que tantos hermanos en todo el mundo estén cada vez más pobres, no advertimos sus necesidades porque estamos muy entretenidos en "tener" cada vez más. Gracias a Dios hay manos de todas las nacionalidades ayudando en que lo que se pueda en la zona de desastre.Ahora cómo ayudo desde mi comodidad?Mi dolor se hace oración y me hace más hermano a pesar de la distancia.Debemos crear conciencia en cuidar con todo nuestro ser el medio ambiente.O que pasó en la última reunión cumbre por el medio ambiente? Cuántos miramos para otro lado? En todo hay mano humana,sepamos obrar bien cuidar y defender a todos los seres que necesitan de nuestras buenas obras y sentimientos como son los suyos, Rodolfo que tiene en las palabras el beso y consuelo para cada Ahitiano.

el rayo verde dijo...

todo ocurrió en unos minutos, las secuelas tremendas. Que mundo más injusto.

Margarita dijo...

demasiado dolor para permanecer indiferente

Desde el Mocho de Marcelina dijo...

Dejemos a Dios con sus afiliados y vamos a encargarnos los hombres de arreglar este desastre que como muy bien dices ¡Que poquito haría falta! Pero ese poquito ¿lo quieren dar o no?
Nos volvemos a mover en la doble moral de los políticos y de la sociedad en general, que acalla su conciencia con unos euros(que también vienen bien)para pasados unos meses olvidarnos del tema y seguir con...vaya usted a saber con que
Salu2

Moro dijo...

Una de las cosas que más me llamó la atención (y fueron muchas) cuando estuve en Guatemala es la extrema fe ciega de aquellas gentes y su convencimiento de que Él les salvará. Supongo que es una forma de darle sentido a esa vida bañada de miseria y pobreza. Lo que pasa es que uno tiene la sensación de que Dios no suele pasar muy a menudo por ciertos lugares. Carlos Goñi escribió: "Tú dijiste que la fe mueve montañas y el mar, tambien dijiste que yo en algo debo creer... si algo creo es que Dios nunca pasó por aqui, por esta tierra baldía, reseca, rota y gris".

Confiemos en la condición humana, es lo que nos queda.

Un saludo, maestro