lunes, 3 de mayo de 2010

Samarkanda

Si la hubiera conocido entendería
los boleros más tristes y las viejas
películas de amor.
Y sabría que nunca la distancia
es el olvido y que uno siempre acude
cuando le dicen ven.

Ella era distinta a todas cuantas
usted crea haber visto y conocido.
Yo la amaba.
Tenía esa belleza de las cosas
imposibles y lejanas y perdidas.
Era morena y dulce.

No sé cómo explicarle que en sus ojos
se podía buscar cualquier de esas noches
de vértigo y de frío.
Y que en mitad de su vientre era muy fácil
hallar esos caminos que te llevan
hasta la Samarkanda de los sueños.

Déjeme que le diga que ahora mismo,
tras tantos años sin morder sus labios,
podría detenerme
sin titubeo alguno en su cintura
y escribir en la línea de las venas
su nombre y su sonrisa.

Y reconozco que, probablemente,
si ella apareciera en esta barra,
no sabría
cómo se bebe del hueco de sus manos.
Y me limitaría, tal vez, a enamorarme
Como si exactamente
no hubieran pasado ya los mismos años
que ella tenía cuando me dejó rosas
en cada uno de los bares
que entonces frecuentábamos.

Aunque, si soy sincero, le confieso
que casi, ya le digo, hasta prefiero
esta copa de alcohol
al dudoso recuerdo de sus pasos.

18 comentarios:

LUCIERNAGAS DE CIUDAD dijo...

"Déjeme que le diga que ahora mismo,
tras tantos años sin morder sus labios,
podría detenerme
sin titubeo alguno en su cintura
y escribir en la línea de las venas
su nombre y su sonrisa."

Me quedo sin palabras ante estos versos...


Petons Rodolfo!

Anónimo dijo...

Creo que todos los que lean estos versos, al igual que describe usted, sólo podrán limitar sus actos, a volverse a enamorar, al encontrar en una barra de bar a esa persona que les robó tantas noches y una tras otra vez el corazón.

Muchas gracias por este poema, es precioso, hace que al leerlo te sumerjas en él, esperando saber más de esta historia.

un saludo cariñoso!! Eva, Valencia.

marialocaypeligrosa dijo...

esa belleza de las cosas imposibles y lejanas...qué don!
un besin,
I.

Cuerpos a la deriva dijo...

Sin palabras, con los pelos de punta y sin palabras.
Un beso Rodolfo.

CARMEN dijo...

Una maravilla de poema.
Me quedo como todos los demás, sin palabras.
Besos y que tengas muy buena semana.

Gustavo Fenocchio dijo...

excelente Sr. Rodolfo! stoy acostado y me acorde que es lunes y dije,tengo que leerlo!!!,me alegraste cada uno de los segundos que faltan para que sea otro lunes mas,porque se que el proximo poema va a opacar a este,como siempre,como el vino,con el tiempo mejora,saludos desde mi cama,santa fe,argentina

zerugorri dijo...

Qué triste, pero a la vez cuánta alegría se desprenden de sus palabras. La vida, supongo.

Un beso y un abrazo,

Nagore

LoreVero dijo...

Sobran las palabras, porque tu lo has dicho todo y es demasiado...
Como siempre, como cada lunes, y Gracias por las caricias...(Hoy no sabes cuanto las necesito!!)

Gregorio Kolbe dijo...

¡Qué placentero ha vuelto el comienzo de la semana con estos versos, don Rodolfo!
Aunque, aquí y entre nos, quizá sea mejor quedarse con aquella copa.

Gracias, infinitamente.
Un gran abrazo.

Roxana dijo...

Ah Rodolfo el eterno enamorado que hace suspirar con sus versos y me contagia...Gracias poeta.Besos

Carlos dijo...

Una vez más escribes con tus versos, plasmas con tu tinta, que a mi se me antoja de color rojo oscuro, sentimientos escondidos en muchos corazones.
un saludo

cleopatra dijo...

Es que Rodolfo, el pasado vuelve, pero no como lo pensamos.

(Por eso es mejor el vino)

Una maravilla, una verdadera maravilla, tierna...con sabor a dulce tristeza.

Un beso enorme al recuerdo de Samarkanda

tercerasalida dijo...

Rodolfo, lo invito a uno de los pocos grupos de faccebook de Argentina que está en contra de la pena de muerte. "En contra de la pena de muerte en argentina" Puede buscarlo.
Hay un cuento en el foro que tal vez le interese.
GRacias por sus adjetivos a mi cuento "Final del Partido" de Tercera Salida

Sa Lluna llèpola. dijo...

Esa dependencia y a la vez deseo del olvido... Pero si se mueren los recuerdos, quizás se mueran nuestros sueños y nosotros con ellos.

Qué doloroso a veces recordar y a la vez qué sensación recorre la piel, los labios y la imaginación.

Sigue haciéndome recordar.

Joaquín Pérez Azaústre dijo...

"No sabría cómo se bebe el hueco de sus manos". ¿Pero alguien sabría, querido Rofolfo? Me ha gustado mucho es puro cine en vena, vívido y vivido. Un abrazo, Joaquín

jaime dijo...

Gracias.

Aurora dijo...

Uno asi se enamora perdidamente :)
MARAVILLOSO!! gracias.

Un beso

Aurora

Nieves dijo...

Precioso, como siempre. Un beso.