lunes, 10 de octubre de 2011

Despertar

Me parecen inútiles los versos, la nostalgia,
estas noches  oyendo una lluvia imposible.
El recuerdo de un cuerpo que ni siquiera es mío,
las palabras perdidas en un nombre de arena.

Ya nada me parece necesario y urgente,
cuando ya no me llega ni el latido mas tenue
del corazón que un día latía con el mío
ni tengo la certeza de que un día existieras.

Ahora, en este instante en que tengo seguro
que los meses son potros que galopan perdidos,
y tu rostro es tan sólo una sombra y la duda
puede más que el deseo y que cualquier promesa.

Cuando ya son los años los que marcan la carne
y siento que la vida son sesenta segundos,
tú no estás en las manos que tuvieron un día
el calor de la piel y el frío de la ausencia.

Por eso en esta hora en que intento buscarte,
siento que ya he perdido mi única esperanza:
pensar que todavía, aunque ya no me llames,
lees aún estos versos y recuerdas mi cuerpo.

(Y despierto en la noche en que muere el pasado).

***

22 comentarios:

CARMEN dijo...

Precioso, es uno de esos poemas que hay que leer una y otra vez, para saborear cada una de sus estrofas.
Besos y buena semana.

Cuerpos a la deriva dijo...

Precioso Rodolfo, me recordó tiempos pasados, no sé si mejores, pero sí pasados.

Un beso.

Marinero en Marte dijo...

bonito poema. me gusta esa belleza en relatar la derrota que supone recordar otros tiempos.

Clarita dijo...

Precioso, Rodolfo.
Ojalá el papel volviera a significarlo todo, que las cartas fueran, como hace más de una década, el único lazo de unión entre dos amigos lejanos y que los versos, hermosos como el de hoy, fuera la bandera de tantas parejas lejanas, perdidas y tan amadas. Que tus palabras vuelen como lo hicieron hace años, ciertos versos que hiceron en mí la necesidad de volver cada lunes a leerte y disfrutar de tus palabras.
Porque algunas cosas nunca cambian...Gracias Rodolfo.

Un besote enorme, cuídate y felíz semana

Isa. dijo...

Despertar en la noche en que muere el pasado...

Es curiosa nuestra relación con el pretérito, ¿no? Sabemos que los versos, la nostalgia, las noches en vela y demás se acercan sospechosamente a lo inútil y, aún así, albergamos la esperanza de que sirvan para algo. Aunque el pasado ya no nos importe ni lo más mínimo, por supuesto.

Un abrazo desde Granada, ¡y pasa una buena semana! :)

Zeru Gorriak dijo...

Bendita memoria (selectiva) que nos recuerda que aún estamos vivos, y nos deja saborear los acontecimientos pasados sin, a penas, más dolor que el presente. Y bendito presente que nos mantiene vivos, con todos nuestros absurdos e incongruencias, anhelos y sueños.

Un placer pasarse por aquí, como siempre. Un gran abrazo.

Nagore

Diego Escribano C. dijo...

Quería agradecerte el comentario en la entrada en la que recuerdo el viaje a Mato Grosso. También,felicitarte por este poema.
Un abrazo

Carlos dijo...

El recuerdo siempre viene a doler ves a saber porque camino, ves a saber porque elige esas noches frias, en las que uno está solo y la cerveza aún caliente en la nevera.
Un saludo amigo (ya expliqué la foto que encabe el blog tal y como prometí)

Joaquín López dijo...

Nada fué, es o será inútil si nos empeñamos en que no lo sea.
Un abrazo, maestro.

SONIA FIDES dijo...

"Cuando ya son los años los que marcan la carne"... En qué momento los puntos cardinales se desentienden de nosotros y las brújulas se ríen de nuestros cada vez más descordinados movimientos es siempre un misterio distinto para cada cuerpo, en cambio hoy descubro que a través de tus versos enigma singular queda convertido en una solución global a esa pregunta que todos nos hemos hecho alguna vez. Besos súper.

an dijo...

Tu poema es precioso.
Me abre interrogantes que no puedo responder.
Qué enigma el cerebro humano...
Añorar lo que perdí, desear lo que no tengo...
Aunque no comparto que sea inútil la nostalgia; a mi me hace recordar que quiero o qué no a partir de ahora y las sumo a la lista de experiencias.
Un real placer leerte Rodolfo!
Cariños!
An

Antonio dijo...

Amigo Rodolfo, quiero agradecer a esa inútil nostalgia, que hayas escrito estos versos cargados de ella.
Sigo necesitando tus poemas como el comer, gracias por escribir.
Un fuerte abrazo
Antonio

Gabriela clavo y canela dijo...

Don Rodolfo:

Alguna vez, la nostalgia tuvo un nombre, un peso específico y hasta un número al cual llamar, aunque ahora ni eso quede, solo nostalgia, algo añorado, como nubes cargadas de agua.

saludos cordiales.

g

marialocaypeligrosa dijo...

Tremendo!. La esperanza y la nostalgia de la mano. Me encanta el final.

Un besin,

I.

Hibiscus dijo...

Otra de tus joyas con un precioso broche como desenlace. Me encanta!
Un saludo,
Cristina

JAVIER RETA dijo...

Hermoso poema, me ha llegado a lo profundo de mi alma. Mi cuerpo, cansado de vagar, siente la misma nostalgia aquí descrita.
Gracias Rodolfo.

Ene dijo...

"Ya nunca volverán a hacer nada por vez primera... Huiremos lejos de aquí. Ya no le parece tan bello el cuerpo que acaricia. Ayer eclipse de sol eran sus pupilas..."

Anónimo dijo...

Cómo siempre espectacular....
Gracias
AF.FM

Laura dijo...

Ya decía Sabina que no hay nostalgia peor que añorar lo nunca sucedió... ¿y cuando sucedió? no hay un "quien te quita lo bailado" que valga frente a la tan dura resignación de recordar, de soñar un rostro, de despertar añorando, extrañando, pasando el tiempo en la memoria de algo que quizás es mas bello adentro de nuestra cabeza... Y de repente, al reprocharnos el planteo lógico de porque seguir pensando en una historia remota, descubrir que antes, mucho antes, que dejar de recordar quisiéramos... que esté donde esté, ese alguien también nos piense.

Lindo, lindísimo tu escrito.

Soltando Letras dijo...

Gracias por estos poemas Rodolfo, siempre son un alivio leerlos, uno se conoce a veces en ellos.

Cecis ... funámbula dijo...

Exquisito...como siempre...un abrazo!

Jorge Encinas Martínez dijo...

Para mí es muy útil que despiertes en la noche y escribas estos versos, que tienen el sabor de la verdadera poesía.

Gracias y un abrazo