lunes, 12 de marzo de 2012

Nada hay difícil


Yo no sé ni siquiera si me amaba o si era
el instante feliz de los malos momentos.
Cuando estaba en mis brazos, tenía la belleza
del cadillac aquel que cantaba Loquillo
Y también yo me hubiera detenido en la curva
del Tibidabo oscuro de su vientre y su espalda.

 Venía de países que no están en los mapas.
Y su idioma eran frases con sabor a ginebra
y a lugares remotos con luces de neón.
En la luz asfixiante de aquel bar y a esa hora
le hubiera prometido un chalé con dos niños,
y le hubiera enseñado los amores más bellos,
aquellos que parecen anuncios de perfumes.

Pero sabíamos ambos que en la noche palpita
un corazón de plástico que no admite otra sangre
que aquella que bombean mil botellas de olvido.
Y que en el cigarrillo de después del amor
se incluyen microgramos de pasión adictiva,
aunque no exista forma de engancharse a su cuerpo.

Porque los dos –ella fue la primera en decirlo-
sabíamos que lo nuestro era una mala novela,
en el que yo no era el chico, pero ella si era
la chica que se marcha en el momento último.
Por eso tal vez fuera que en la ventana abierta
de aquel motel perdido ni siquiera se vieran
las estrellas. Tan solo se escuchaba en la noche
caliente el rumor animal de la vieja autopista.

Mientras escribo ahora estos versos y vuelvo
a esa noche en que ella se cruzó en mi camino,
se  acerca, lee estas líneas y me dice sonriendo:
Como ves, amor mío, tampoco es muy difícil
la historia de una noche con chica misteriosa.
Basta con que me ames como si fuera otra
en una habitación de un bar de carretera.

12 comentarios:

CARMEN dijo...

Es todo un placer leer cada lunes tu poesía. Preciosa como de costumbre.
Un abrazo y feliz semana

LoreVero dijo...

"Yo no sé ni siquiera si me amaba o si era
el instante feliz de los malos momentos"...(Mi)Poeta has resumido y encontrado las palabras que mi alma necesitaba, una vez mas.
Miles de Besos y dias Felices!!!

Andina dijo...

qué hermoso, comenzar la semana asi!! que lindo es leerte.

jaime dijo...

Felizmente agradecido.

Buena semana para todxs.

Anabella dijo...

Me encanta ese final! Besos!

Antonio dijo...

Que instantes esos que se dan, y quedan eternos en nuestra memoria. Gracias Rodolfo por contarlos. Un abrazo

Isa. dijo...

"Yo no sé ni siquiera si me amaba o si era
el instante feliz de los malos momentos."
Esos primeros versos me han llegado, y he de decir que, los finales, también. Cuántas veces parece una odisea escribir siendo sólo una persona la que entienda...

LUCIERNAGAS DE CIUDAD dijo...

" Venía de países que no están en los mapas.
Y su idioma eran frases con sabor a ginebra
y a lugares remotos con luces de neón."

Como siempre, me encanto!!

Petons Rodolfo

Marisa dijo...

"... en la noche palpita
un corazón de plástico que no admite otra sangre
que aquella que bombean mil botellas de olvido."
Muy hermoso.
Un saludo.

Laura dijo...

Es un placer para todos los sentidos leerte Rodolfo. Y particularmente este poema de amores pasajeros me hizo viajar un rato en alguna canción sabinera. Que tengas un hermoso día genio.

Raquel Llopart dijo...

Qué hermoso regalo nos das cada lunes!! gracias Rodolfo. Me emocionó el final, tan inesperado, y ese juego entre los tiempos TE SACA DE ESTE TIEMPO...
Muchas gracias, Un abrazo desde Argentina

JOAN dijo...

Vaya poema Rodolfo, es brutal!!
El final me ha robado el corazón, como un secuestrador sediento de órganos emocionados! Simplemente magnífico!

Un abrazo desde Barcelona!