martes, 16 de abril de 2013

Mañana en Granada



Una ciudad extraña y conocida. Huele
el aire a esta primavera que ha llegado
de golpe. Entre los árboles un  cielo
deslumbrante y azul. Hay poca gente
en las calles. El domingo es de miel.

Camino lentamente. Recuerdo los poemas
de un poeta en la huerta. Se me acerca
un hombre limpio y grave. Me detiene
un segundo, su voz suave me pregunta
si tengo unas monedas. Digno y serio,
se aleja con el  mundo
pesándole en la espalda.

Es una ciudad bendita y bella. Está la sierra
un poco más allá, blanca y brillante.
Pienso en ti. Te recuerdo en la cama,
abandonada y tibia. El paraíso
debe estar a la vuelta de la esquina.
Una iglesia me abre el tiempo detenido.
Aquí no hay prisas. Sólo el aire tiene
la urgencia de vivir. Unas mujeres
cantan a un dios que ya hace mucho tiempo
abandonó a sus hijos. Me parece
escuchar al almuecín cuando despacio
subo por las callejas a la Alhambra.

Está todo a mis pies. El mundo y los amores.
Desearía quedarme en este instante.
Un sol de primavera me deshace
la piel. Muy a lo lejos
veo el brillo del agua. Y te deseo.

16 comentarios:

JOAN dijo...

Casi casi este es un poema que invita al turismo, a visitar esta ciudad!!

Un abrazo amigo!

jaime dijo...

Hermosas líneas, y hermosa Granada.

Gracias, Rodolfo.

Carmen dijo...

Precioso poema.
Un abrazo.

mati dijo...

que bonita graná, en primavera...y enamorado ¿que más se puede pedir?, tal vez, que dure para siempre en el recuerdo
que maravilla de poema¡¡
un besazo

mig dijo...

El paraíso debe estar a la vuelta de la esquina... que excelente frase Rodolfo!
Ojala sea así, ojala podamos seguir viviendo pensando que el paraíso esta a la vuelta de la esquina, sin apresurarnos por encontrarlo, no perder nunca el norte, no dejar nunca de creer que la ciudad que habitamos es un milagro, es bella como lo es el desierto para el principito, que esconde un pozo con agua.
Hermosa poesía, como siempre, un fuerte abrazo desde este lado del globo.

Carlos dijo...

Dale limosna, mujer, dale limosna que no hay mayor desgracia que ser ciego en Granada.
Acabas de embellecer, más si se puede, esa linda ciudad.

Anónimo dijo...

Precioso Rodolfo... MIL GRACIAS ...Mi bonita Granada,con montaña y mar...

Te adoro..!!!


SANDRA NOGUERA (GRANAÍNAH) jajajja

Clarita dijo...

Maravillosa forma de describir un domingo cualquiera en mi ciudad. Seguro que la ciudad lució quieta, radiante y hermosa para que pudiera escribir este maravilloso poema sin percatarse ni un segundo que, tras su maravillosa compañía, entrada ya la tarde hasta rozar la madrugada, alguien la cubrió con su canto...
Un día felíz para Granada y para una servidora.
Me alegro, aunque tímidamente, haberle saludado. Un placer.

Un besote. Clara.

Isa. dijo...

¡Qué palabras más preciosas le dedicas a mi tierra! La verdad es que sí, Granada esconde un paraíso detrás de cada una de sus esquinas, un resquicio de historia (¡e historias!) quizás...

Muchas gracias por firmarme ese libro "tan viejo" después del concierto, ¡fue todo un honor conocerte en persona! :)
Espero que todo te vaya genial.

Un abrazo fuerte,
Isa.
:)

mi dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
mejor la vida simple dijo...

Esta locura de llegar
a esa casa, a ese arco,
de llegar al sitio
donde el viento vacila
entre ser o existir.
Camino,
con ese instinto frágil
que roza las paredes
con la punta quebradiza
de un deseo involuntario.
En la esquina,
la hiedra del destino,
desviste silencios;
y subo los pliegues de la calle,
con trazos irregulares
que sellan promesas
entre adoquines y piedras.
Toco muros de agua
con barcos perdidos,
por temor a la conquista.
Sobre la mesa, la luz rojiza,
y esa hora de miradas cruzadas
que se buscan sin propósito;
la ciudad reserva certezas
sólo a unos pocos.
Llego a la puerta,
huele a flor reciente,
y a tarde que se aleja.

Un abrazo.

marialocaypeligrosa dijo...

una ciudad de miel, alli siempre parece domingo

Un besin,

RECOMENZAR dijo...

Me deseas bajo un arbol de frutas frescas a la sombra de las hojas que revolotean mientras me hablas palabras....internas

Romina dijo...

pude sentirme allí
gracias a tus palabras

un abrazo

daniorito dijo...

Muy gráfica Rodolfo.Preciosa.Contiene un halo de romanticismo explícito,con el que reviste al poema de su particular visión y trato del verso.

Enhorabuena y salud

Blancangel dijo...

Querido Rodolfo, hace mucho no me pasaba por acá.
Soy de La Plata, Buenos Aires, Argentina, Y después de un mes de lo que nos ocurrió pudimos volver completamente a la "normalidad".
Si bien no lo hago tan seguido como solía hacerlo, cada vez que lo hago me dejas tan maravillada como la primera vez.
"El paraíso debe estar a la vuelta de la esquina" que gran frase! pensar que es algo que todos buscamos no?
Ojalá alguna vez pueda visitar Granada, un sueño que alguna vez cumpliré.
Un placer pasar por acá como siempre, lo invito como es usual a pasar por mi blog y dejarme su saludo.
Un beso y un abrazo.
Florencia.