lunes, 5 de diciembre de 2011

La luz oscura

Esta noche, la luz.
Inmenso mundo que parece
detenerse un instante, mientras ruedan
despacio por la vida tus sonrisas.
Ay, si pudiera darte esos momentos,
la palabra no dicha, y esas manos
que tiemblan al buscarte entre las sábanas.

Todo oscurece ahora, cuando el hombre,
sin paz y sin paisajes, se adivina
en el certero norte donde estaban
las voces de la tierra. Y ahora mismo,
mientras el miedo corre por las venas
y atasca los semáforos, reinventa
caminos y montañas, sueña algo,
la esperanza tal vez  de cualquier noche,
me detengo y sonrío al recordarte.

Me llamas esta tarde. Y yo camino
por calles y mercados, atravieso
las plazas y los ríos y te busco,
sin encontrar jamás la estrella que me guíe
hasta tu pecho cálido y culpable.
No hay tiempo para amar. Sólo recuerdo
un hueco en el costado de tu carne,
la humedad de tu boca. Y esa muerte
que me hacía vivir entre tus piernas.

Pero de todo, de la luz y de la noche,
del camino y la calle, de tus labios,
del calor de tu vientre, del mareo
de caer en tus ojos, del espanto
de tanto empeño inútil por tenerte,
de todo, todo eso, nada puede
salvarme de tu olvido, de que un día
me amases como a nadie.
¿Dónde andas?

***

16 comentarios:

jaime dijo...

Agradecido por estos versos.

Salud y calma!.

Lucina dijo...

Podría decirse que usted tiene la virtud de encerrar en sus versos a todas las mujeres sin fronteras que alguna vez amaron a un poeta.

Un beso

Joaquín López dijo...

Interesante el concepto de luz oscura, Rodolfo. Y un pedazo de poema, como siempre.

Salud, compañero¡¡¡

Soltando Letras dijo...

Genial poema, vivido por quien lo escribe y que hace vivir a quien lo lee. Cuantas verdades escrita en estos pocos versos, y que fortaleza tiene el olvido... creo que el amor, aunque sea luchando contra el olvido, es lo único capaz de hacer sentir vivo a un hombre.

Rocío dijo...

"Ay, si pudiera darte esos momentos,
la palabra no dicha, y esas manos
que tiemblan al buscarte entre las sábanas."
Precioso...

Anabella dijo...

La luz oscura de los miedos, del temor de saberse perdido o de haber perdido; la luz oscura de la incertidumbre por la búsqueda eterna de lo que llamamos felicidad; la luz oscura que se esclarece cada vez que somos conscientes de que alguien nos ama y de que vale la pena seguir.

JOAN dijo...

Que grande Rodolfo, y que cierto...
No hay mejor muerte que vivir entre unas piernas amadas.

Un abrazo fuerte!!

Anónimo dijo...

preciosos

gracias
Ana

LoreVero dijo...

Gracias por Acariciarme el Alma Sobre Todo Los Lunes(dia que odio)...SUBLIME.
Miles de Besos. Dias Felices

Laura Polo dijo...

El único hilo conductor entre nosotros mismos y la vida es tener siempre algo que buscar. Muchas gracias por pasarte por mi blog.
Un cálido saludo.

LUCIERNAGAS DE CIUDAD dijo...

"nada puede
salvarme de tu olvido, de que un día
me amases como a nadie"

Que caro sale el olvido, nos hipotecamos el corazón sin tener en cuenta el riesgo de tan altos intereses.

Petons Rodolfo

Fernanda Barbagallo dijo...

¿Dónde andas?

ayelenvallaris dijo...

y llegue a Grecia, hace tiempo que te comente que no sabia si venir o no, y aunque tiempos complicados atormentan a este lugar estoy feliz de estar aquí, caminar por las calles donde creció mi madre, descubrir el poder de los orígenes!!! espero pasar por tu país y aunque no creo poder conocerte, deseo comprar todos los libros posibles de tu autoria.... saludos querido amigo

an dijo...

Con que delicada sutileza creas un paisaje. Adoro mis recreos por aquí...Adoro descubrir cada semana una nueva letra que me enternezca el alma.
GRACIAS RODOLFO!!! UN GRAN ABRAZO

CARMEN dijo...

Siempre es un placer leer tu poesía.
Como siempre preciosa.
Un abrazo.

Alejandro Carmona dijo...

Un enorme placer para mis sentidos el poder leer tus versos. Muchas gracias por la visita a mi blog. Un saludo.