jueves, 19 de enero de 2012

Confesión de parte

Te digo que es de esas mujeres que te matan,
que tienen en sus dedos las caricias que queman,
y en su boca el océano cálido y primigenio.
Y debajo del ceñido pantalón vaquero
guardan la humedad asfixiante del trópico,
el olor de una playa cuando viene la noche.

Es de esas mujeres, amigo, que te matan.
Que tienen en su piel constelaciones
imposibles de abarcar con una mano.
Y en su sonrisa, en medio de sus labios,
puedes gozar de siestas y sudores
y comerte su lengua como si fuera un trozo
de corazón de azúcar, una roja sandía de verano.

No sé como contarte. Sólo un roce,
esa mano que, a veces sin quererlo,
se encuentra con su pecho al prender un cigarro,
basta para meterte en todos los infiernos
que deben de estar bajo el jersey de lana,
en el vientre que aprieta su cintura imposible,
en sus piernas arriba, donde el pliegue divino.

Qué quieres que te diga. Cuando habla y te mira
se deshace en tu pecho el corazón que vive,
y el mundo no es el mundo, es una estrella rota,
un jirón de deseo. Y sabes que estás muerto
porque entonces comprendes que es de esas mujeres
que te matan, amigo. Y que ya no hay remedio.

***

21 comentarios:

Pino dijo...

Cuánto tiempo sin pasar por aquí, Rodolfo. Hermoso poema. Un abrazo.

SONIA FIDES dijo...

No sé por qué, Rodolfo, pero ya escucho la melodía de una cación rodeando a estas palabras. No, me he metido a adivina, Dios me libre, sólo es que me suena a canción.

Un beso súper

Marinero en Marte dijo...

Qué gran poema. El mundo es una estrella rota. Qué bonito.

Cuerpos a la deriva dijo...

Precioso poema, de ésos que alegran la mañana.

Un abrazo.

LaNiñaMariposa / JemapelleMidori dijo...

Me ha encantado.

CARMEN dijo...

Precioso y muy sensual.
Gracias por hacer del Jueves un Lunes.
Besos.

Anabella dijo...

En cada poema suyo encuentro un trozo de sensualidad, de deseos de mil colores, de ese amor de hombre tan natural, simple y sincero; no tanto con los rodeos del lenguaje del corazón sino más bien con el lenguaje del cuerpo, de la piel, esa que guarda los mejores recuerdos y la que termina diciéndonos cuando un amor tiene futuro o si ya no tiene chances a nuestro lado.

Dcamps dijo...

Conozco una de esas mujeres que te matan. Más de una vez le he pedido que me lleve al averno. Hermoso poema Rodolfo.

Niuqech dijo...

Cuántos veces nos habrán matado a todos así, jejeje.

Salud, maestro¡¡¡

Elena dijo...

vaya descripción...

ya quisiera algo parecido!

Miguel Cobo dijo...

Te matan poco a poco, con pequeñas muertes sucesivas.
Confiesas que has vivido y que Eros nos coja "confesaos".
(Hasta la lana del jersey respira).
Un abrazo.

an dijo...

Qué maravilloso! Una exquisita confidencia pública! adoro sus poemas.Saludos Rodolfo!

Anónimo dijo...

La verda, confieso q he quedado bastante oerpleja o sorprendida, y hasta creo haberme sonrojado un poco..no hw escuchado tantas veces descripsiones tan certeras de la pasion, que arrasa con todo a lo loco y no permite pensar en otra cosa.. Que en ella o el..
Preciosa descripcion la tuya...rodolfo! Sludos desde argentina!!

jaime dijo...

Hermoso...

Agradecido.

Isa. dijo...

Hay amores que matan...

Nieves LM dijo...

Que gran verdad, alguien que te mata es la definición exacta del deseo. Un beso y buen finde.

Mamihlapinatapai dijo...

"porque el amor cuando no muere, mata. porque amores que matan, nunca mueren"
Ideal para el café del desayuno.
Mil gracias Rodolfo.
Saludos desde Uruguay.

JOAN dijo...

Adoro tus poemas Rodolfo, porque siempre me transportan a un momento ya pasado, o me situan de golpe en algun lugar concreto... En este poema me has presentado a una mujer, y como siempre, has descrito tan bien, que creo haberme enamorado!

Un abrazo artista!

Lucina dijo...

es...perfecto

un beso

Laura dijo...

impecable

eigual dijo...

Me ha encantado. Lo leí este fin de semana y hoy lo he vuelto a leer. Me encantan releerte.

Ayer enseñé tus versos a un montón de gente, y quedaron fascinados. Les remití a tu blog. Me encanta compartir tus versos.

Un abrazo, amigo.