lunes, 9 de mayo de 2011

Medicinas

A veces se me olvidan medicinas y males,
los pequeños milagros que sostienen
este cuerpo cansado y derrotado y sin remedio.
La tensión, los índices del LDL, el ácido
acetilsalicílico que me limpia las venas.

Son esas cosas que hacen de la vida
una pastilla a tomar después del desayuno
y que van bien cubiertas de película
protectora para que nunca puedan
borrar el dulce roce de tus labios.

Sin embargo,
y, aunque sé que todo está inventado,
echo en falta en muchas ocasiones
la pastilla que pueda
ayudarme en la cura de otros males:
tu sonrisa de entonces, las palabras
apenas susurradas en mi boca,
el deseo de verte que no ceja
o esa desesperación de no tenerte.  

Algunos días,cuando salgo
del médico
y descubro tu nombre que se esconde
en los picos del electrocardiograma,
desearía  que algún sabio descubriera
la píldora bendita
que me ayudara a olvidarte y me curara
de la nostalgia de ti al despertarme.

***

25 comentarios:

Antonio dijo...

Mejor no olvidar amigo Rodolfo, recuerdos así ayudan a sentirse uno vivo. Las medicinas???? eso es otra cosa.
Antonio

CARMEN dijo...

Sería estupendo, que encontraran esa píldora para la nostaigia, nos ayudaría mucho a todos.
Pero mientras tanto, no dejes de tomar las del desayuno, para no descuidar tu salud.
Precioso poema.
Besos y buena semana.

SONIA FIDES dijo...

"A veces se me olvidan medicinas y males,
los pequeños milagros que sostienen
este cuerpo cansado y derrotado y sin remedio."
Querido, Rodolfo, el reconocimiento de las deudas es el principio de la victoria. Como siempre demoledora la ternura que despliegas cuando llega el lunes.
Gracias y un beso súper.

Cuerpos a la deriva dijo...

Ójala hubiese pastillas para el olvido y la nostálgia, y también como decía Sabina "pastillas para no soñar". Pero no las hay y pensándolo bien, mejor que no las haya. Para eso ya están otros "medicamentos": tu gente.

Un beso.

eigual dijo...

Es verdad, a veces, se echa en falta algún calmante para la nostalgía o un analgésico para la usencia..

Uf, precioso poema Rodolfo. Como todos

Isa. dijo...

"Algunos días, cuando voy por la calle y por los bares,y descubro tu nombre que se esconde en los picos de este electrocardiograma"

Me gusta :)

jaime dijo...

Gracias.

Laura dijo...

Si que sería interesante una medicina contra todo...contra nostalgia, contra soledad, hasta contra políticos no me vendría nada mal.
Como siempre un placer leerlo. Saludos desde las playas del sur.

LoreVero dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
LoreVero dijo...

Eres el remedio para cada lunes que padezco...
Miles de Besos, y dias felices..

Nieves LM dijo...

Si encuentras esa medicina, haz el favor de pasarme la receta. Besos.

DANIELA dijo...

es cierto que hay remedios para todos los dolores menos para el del alma... que siga avanzando la ciencia por favor!!! jaja beso enorme.

Roxana dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Roxana dijo...

Menos enalapril y más poesía, esa es una dosis que no falla.Nooo, ojalá fuera así, soñá nomás Roxi.
Muy gratificante leerte Rodolfo, te dejo un abrazo.

Carlos dijo...

creo que esa medicina no se a inventado, y mucho me temo, que no se inventara.
Es una pena, pero..... tal vez la poesia sea lo mas parecido a esa pildora soñada. Un saludo amigo

CorazónCoraza dijo...

Todos quisiéramos aquella medicina que nos ayuda a olvidar, se lleve los recuerdos con sabor a dolor y nos deje el corazón limpio y despejado para vivir.
Un abrazo

MIGUEL ANGEL dijo...

Y con que se cura cuando duele el alma? Ay, que buena medicina son algunas cosas de la vida. Un abrazo.

Victoria dijo...

Avisa cuando la descubran!!!
Mi remedio: los poemas de los lunes.
Un abrazo grande, desde Argentina.

Lucina dijo...

estos versos sin dudas curan..

un beso Rodolfo

Haze dijo...

Ay yo quiero también esa pastilla. Pero que no me haga olvidar, que me haga recordar sin que duela!

Un gran saludo desde este país chiquitito.

www.desdemiarboldelimon.blogspot.com

Soltando Letras dijo...

No es que nos guste darle vueltas a esa mujer que amamos, es que ella es nuestro círculo vicioso.

A veces pienso que hemos domesticado a nuestros demonios internos al punto de que ahora nos hacen compañía.

Un abrazo Rodolfo

Suso dijo...

Parece que los males a veces no recuerdan que seguimos vivos, pero yo no quiero olvidar, al contrario, prefiero revivir cada buen momento, cada paso dado, pero aun nos quedan muchos querido amigo, por eso tomamos las pastillas, para seguir en el fragor de la batalla.
Un gran abrazo.

Zeru Gorriak dijo...

Qué feo eso de olvidar... ha de ser horrible, despertarse y sentirse vacío, porque el que olvida, ha de notar el hueco que dejaron los recuerdos. No, que nunca nos den a tomar pastillas para el olvido, ya aprenderemos a sobrellevar el dolor, al fin y al cabo, la vida es también eso.

Un beso muy gordo.

Alfonso C. Cobo Espejo dijo...

Parece que mayo nos inspiró poemas medicinales con y sin receta. Un abrazo, Rodolfo.

Casi siempre que te leo, me recuerdas algún momento personal. Eso llega. Y gusta.

Salva dijo...

Tus poemas sí que son medicinas, querido Rodolfo.