viernes, 6 de julio de 2007

Santander

Cuestiones de trabajo me traen a Santander. Una pausa en el blog que retomaré inmediatamente.Me encanta la ciudad. El mar purísimo, el aire, la ciudad maravillosa.

Todo en Santander tiene un aire tranquilo, de ciudad dormida y ajena. Las calles tienen sueño y en el paseo del Sardinero puede escucharse el rumor del mar. Tranquilidad. Algo así debe de ser el paraíso.

3 comentarios:

Ana dijo...

Há dias assim, em que sabe bem "escutar" o silêncio e sentir o aroma do mar.
Bons dias no paraíso!

Romano dijo...

Bonitos recuerdos me trae esa bella ciudad,,,,
Rodolfo comase una sardinita por mi,,,,

Un fuerte abrazo

Paula dijo...

y otra sardinita por mi :)

Pese a q sea por razones de trabajo esta huida, aproveche el clima, la tranquilidad y la inmensidad del mar...

besos y sonrisas...