lunes, 20 de febrero de 2012

Y la gente se echó a la calle a buscar el futuro


Tengo miedo en la calle y en la cama.
Ya no hay nada
que pueda levantarnos. Se deshace
el corazón cuando se rompe
la niebla y el pecado. Nuestros hijos
caminan hacia el centro de la noche.
Relámpago en los días más oscuros.
La voz que nos hiciera hace mil años
levantar la cabeza,
hasta el lugar donde habitaba la esperanza.

Y nosotros y tú,
espejo inútil donde ya no se miran nuestros ojos.
El miedo, sí. Ay, del miedo,
esa desolación de no sentirnos
como los viejos héroes que buscaban
la Ítaca soñada. Es el futuro,
como un café desierto en esa hora
incierta de la tarde,
cuando aún están las sillas
encima de las mesas y en el aire
se respira a serrín y a leche fría.

Ahora que nos hablan los Gobiernos
de ajustarnos el alma a nuestros cuerpos,
cuando el hombre ha perdido
el valor de sus manos,
cuando el sueño no ocupa ya los lechos
ni la vida.

Ahora estamos solos, con el peso
de saber que mañana
es sólo una palabra que ha perdido
el sabor de los días de tu boca.
Vencidos y cansados, caminemos
tú y yo y nosotros por las plazas.
Conquistemos
un futuro con hambre de otros tiempos.
Seamos nuevamente
el viejo hombre que cambia el mundo,
con metralla de besos y palabras.

Porque si he de morir, que sea abrazado
al corazón del ángel,
a la rueda de brazos y de cuerpos
de los que no tenemos
más que el recuerdo feliz de lo que un día
nos igualó a los dioses: el deseo
de ganar las estrellas
de conquistar el fuego para el hombre.



***

12 comentarios:

eigual dijo...

Esperaba tu poema con ansías para despertar en este lunes...

Un abrazo!

Soltando Letras dijo...

A pesar del miedo que sentimos mil veces, a pesar de la que está cayendo, nadie nos puede negar el refugio que da una cama, donde dos personas pueden olvidarse del mundo, incluso de ellos.

Bello poema amigo, bello poema.

CARMEN dijo...

Genial, es el poema perfecto que necesitaba para hoy.
Un abrazo y buena semana.

Antonio dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Antonio dijo...

Lejos aún, pero cerca de todo y de todos, ojalá que la búsqueda de cada uno nos lleve a un amanecer distinto, mejor, tus palabras nos son necesarias cada lunes, cada día. Un abrazo...
Antonio

jaime dijo...

Ahí estuvimos, desgastando suelas, alimentando la mañana de domingo.

Hermoso poema. Agradecido.

Fernanda Barbagallo dijo...

Hermoso Rodolfo!

JOAN dijo...

Realista Rodolfo, muy realista, siempre me gusta el modo en que retratas al mundo con ojos despiertos...

Nos han intentado robar la ilusión, contenernos los suspiros, buscan con sus porras (de nuevo) hacer sentir el temor en nuestra garganta, pero a pesar de todo sé que aún respira la esperanza, los sueños de volver a sonreír otra vez bajo el sol de una mañana!!

Un abrazo fuerte!

Carlos dijo...

Los lunes tienen, como casí todos lso días, cosas buenas y cosas malas. Una de las mejores, sin duda, Tu poema.
Un saludo amigo

Arcangel sureño dijo...

Que bello que es leerlo. Ojalá yo algún día sea una excelente periodista y una escritora tan buena como usted.
Mis bendiciones y que todo mejore!

Un abrazo
Gabriela

JAVIER RETA dijo...

Vencer el miedo es parir el futuro. Quitarnos la falsa seguridad de un empleo que remunera la miseria y solidarizarnos con aquel que no lo tiene, es recuperar parte de nuestra dignidad.
Veo ahora como el "Efecto Tequila" con el que se llevó a miles de mexicanos a la miseria en 1994, se ha internacionalizado. Que otro sol amanezca en nuestras patrias, que la digna rabia desvanezca el miedo y dibuje la esperanza.
Un abrazo Rodolfo y gracias por tan bello poema.

Anónimo dijo...

SUBLIME. Sólo puedo darte las gracias por la fuerza que generas con tus palabras.