domingo, 22 de abril de 2007

Memoria

La Ley de Memoria histórica parece que sigue para adelante. Cuando hace años escribí con mi hijo Daniel el libro "Toda España era una cárcel", tuve la suerte de hablar con muchas personas que habían pasado largos años en prisión. Fue una experiencia única.

Era gente extraordinaria, con años de sufrimiento a sus espaldas. Y la mayoría de ellos no guardaba ni un mínimo rencor por todo lo que habían pasado. Estaban convencidos de que habían hecho lo que tenían que hacer y aseguraban que volverían a hacer lo mismo. Gentes que no habían podido ir a una universidad, que apenas habían conocido a sus hijos, que a veces ni siquiera habían conocido el amor de una mujer.

Recuerdo a uno de ellos. Se llama Manolo Amor Deus. Sé que ahora esta enfermo, grave. Manolo era de CC OO. Trabajaba en los astilleros, en Vigo. Un día encontraron un panfleto en uno de los barcos que estaban construyendo. Como era un buque de la Armada, lo juzgaron en tribunal militar. Lo condenaron a siete años.

Estando en la cárcel, una vez que su mujer venía con el hijo pequeño a verle, un automóvil atropelló al pequeño y lo mató. Se enteró por sus compañeros y el comandante de la prisión no le dejó ir al entierro del hijo. Cuando llegó la amnistía, al ser condenado militar no le tocó amnistía alguna y se chupo los siete años en prisión-

Cuando salió, se encontró una tarde al comandante que le había torturado de aquella manera en la cárcel. Me contó que fue hacia él, con toda la furia estallándole en el pecho. Y, cuando estaba a su lado, lo único que vio fue a un pobre viejo que apenas si podía caminar. "Fíjate, Rodolfo", me dijo, "no le dije nada. Me aparté y le dejé pasar.

Manolo Amor está enfermo, ya digo. Y para él ya no es esta ley. Ya nada puede devolverle al hijo, además de que sólo afecta a los represaliados en la Guerra Civil. De ellos conocí a muchos. Algunos ya han muerto. Han muerto sin que nadie les reconozca todo lo que hicieron lo que sufrieron por ser fieles al Gobierno legítimamente constituido.

Llega todo tarde. Y la memoria sólo sirve para que mantengamos vivo su recuerdo, no para compensarles de nada. Hoy parece que el único temor es que pidan indemnizaciones. Pobres viejos. ¿Quién les va a compensar por los años perdidos, por las risas de los hijos que no oyeron, por aquellos primeros pasos que no vieron , por los besos de amor que nunca recibieron?

Las leyes no saben de sentimientos. Las leyes nunca tienen alma. Sirven solo para lavar conciencias. y, a veces, ni eso.

9 comentarios:

Paula dijo...

Para mantener viva la llama de la memoria, es q estamos nosotros mi querido Garfio...

Desde el otro lado del mar, miles de sonrisas para usted.

Margarida dijo...

Es increíble como esta gente, como tú afirmas, Rodolfo, no tenga rencor y hayan convivido con esos recuerdos como si nada...a mí me es inimaginable pensar que 10 20 ó 30 años de mi vida los he pasado en la cárcel, máximo sin haber cometido delitos y el tiempo que te queda de vida, te lo pasas viendo a los hijos de puta o a los familiares de los hijos de puta culpables de tus desgracias. no sé en Madrid o en las grandes ciudades como serían los encontronazos, pero en esta Galicia aldeana y rural, la verdad fue esa, que tuvieron y tienen que convivir con sus "vecinos".

mireia dijo...

Feliz Sant Jordi Sr. Rodolfo

Romano dijo...

Tuve la suerte de leer su libro gracias a un buen amigo y la verdad hay relatos que son impresionantes,la lectura del mismo me llevo a recordar algunos relatos de mi abuelo en la Guerra Civil,pobre abuelo lo mandaron a una guerra siendo campesino,,,,

Sibila dijo...

Coincidimos en ese interés de que no se pierda la memoria...
He de confesar, sin ánimos de ser pelota, que cuando leí 'Toda España...' descubrí realmente mi verdadera vocación como futura historiadora. Para que nada de lo que sucedió se pierda.
De eso hace ya casi 4 años...

besos

Núria dijo...

Las leyes siempre llegan tarde, cuando los muertos ya están sobre la mesa... o en las cunetas.

Carmen dijo...

Definitivamente hacen falta más peroonas como Ud...enhorabuena por sus hijos. Ojalá viva todos lod días de su vida. Soy gran admiradora de Ismael y ya le espero en Valencia el día 30 de Noviembre. Hasta la próxima huída.

Núria dijo...

Yo pienso que esta ley debe servir para que no se olvide lo que ocurrió, para que en un futuro nadie pueda decir que eso es una invención. La memoria de este país es muy frágil y pienso que debe recordarse todo lo que sucedió para que los mismos errores no vuelvan a cometerse. No creo que las leyes sirvan para limpiar conciencias, eso depende de cada uno, pero si que sirven para "dignificar" (por decirlo de alguna manera) aquellos que lucharon por defender aquello que fue legitimamente elegido por el pueblo.

Anónimo dijo...

Se llamaba Manolo Amor Deus, y desgraciadamente a fallecido en el dia de hoy 26 de junio.Y ha fallecido sin ver ese reconocimiento a todos y todas las torturados, encarcelados y sepultados en fosas comunes por el regimen franquista.
Mucho amor para su hijo, su compañera de sus ultimos años, y a la que fue su mujer durante muchos años tambien.
Hasta la victoria siempre, camarada Manolo.